Andrey Amador creció admirando las gestas de Lance Armstrong en el Tour de Francia y ahora está escribiendo su propia historia.

El costarricense de 24 años es el primer centroamericano que compite en la máxima prueba del ciclismo, y lo considera un honor.

Amén de abrir un sendero, Amador quiere servir de modelo e inspirar a otros en la región.

"Creo que lo más importante es que abra el paso para otras generaciones que también están creciendo", dijo Amador a The Associated Press. "Creo que hay una serie de corredores que tienen un buen ciclismo. Espero que abran los ojos y quieran venir a intentarlo por estos lados (Europa)".

El corredor entró al Tour debido a una serie de tragedias que han golpeado a su equipo, el Movistar.

Primero, el español Xavier Tondo murió en mayo al ser aplastado entre su auto y la puerta de un garaje en un complejo residencial a las afueras de Granada.

Y el mes pasado, el escalador colombiano Juan Mauricio Soler sufrió lesiones cerebrales tras una aparatosa caída en el Tour de Suiza.

Amador también sufrió una caída, si bien menos grave, en su debut en el Tour el sábado en la región de Vendée. Ha logrado mantenerse en carrera pese a un esguince en el tobillo izquierdo.

"Estoy recuperándome favorablemente. Más que la lesión, las ganas y las necesidades del equipo son las que me han dejado aquí en carrera para estar en disposición al cien por ciento", dijo.

Amador, de madre rusa y padre costarricense, cuenta que su incursión en el ciclismo se dio con un "poco de suerte".

Al dar muestras de su talento, Amador recibió el apoyo de su compatriota José Adrián Bonilla, ex corredor del equipo Kelme-Comunidad Valenciana, para así probar suerte en Europa.

"Admiraba mucho a Federico Ramírez, que era un histórico (en Costa Rica). También a José Adrián Bonilla. Y Lance Armstrong cuando estaba ganando todos esos Tours", destacó.

Amador exhibió su potencial en el ciclismo europeo cuando ganó el prólogo del Tour de l'Avenir, una competencia que sirve de barómetro para los nuevos valores, y terminar segundo en la clasificación general. Al año siguiente, compitió en la carrera París-Niza, pero se fracturó la clavícula en una caída en la última etapa.

El director de Movistar Eusebio Unzué dijo que el papel de Amador en el Tour este año es el de hacer tareas de apoyo a sus compañeros: "Es un ciclista joven y creo que esta es una ruta a la cual está perfectamente adaptado".

Amador tiene ambiciones más grandes, quizás poder ganar una etapa más adelante en las tres semanas que abarca el Tour y que culmina en París el 24 de julio.

"Antes, obviamente, estaba en buena forma y esperaba ayudar al equipo de cara a las escapadas. Ahora, espero recuperarme para la segunda semana y verme en una escapada en etapas que se me pueden dar bien", dijo.

En su joven trayectoria, las caídas y las desventuras del equipo no son los únicos inconvenientes que ha enfrentado.

Mientras entrenaba en Costa Rica la pasada Navidad, Amador cuenta que unos ladrones le atacaron para robarle la bicicleta, le golpearon y le dejaron tirado y malherido al lado de la carretera.

Pese a ello, con buen humor, insiste que Costa Rica es un excelente lugar para entrenarse: "Es un país montañoso y muy bonito ... mientras no te pillen los maleantes", indicó.

Y dice que cuenta con muchos seguidores en Costa Rica.

"He querido responder a todos sus mensajes en el Facebook, pero no he tenido tiempo. Espero que le estén disfrutando", indicó.