La dirección del Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales (Movadef), integrado por ex miembros del grupo armado Sendero Luminoso, rechazó hoy que se le atribuya la violencia desatada por las protestas en la región de Puno y denunció una persecución contra sus dirigentes.

Un comunicado enviado a los medios por el abogado del fundador de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, Alfredo Crespo, denunció hoy "la utilización, por parte del gobierno actual, de las protestas (antimineras) producidas en la ciudad de Puno para responsabilizar" a la "organización política de los hechos y las muertes allí ocurridas".

El procurador del Estado, Julio Galindo, dijo el fin de semana que Sendero Luminoso estuvo detrás de las violentas protestas en Puno, que acabaron en junio pasado con cinco muertos y millonarias pérdidas materiales.

Según Movadef, las acusaciones buscan "desatar una siniestra persecución política" contra sus dirigentes, entre los cuales citó a Carmen Hualla, Vasty Lescano y Abraham Cauna, señalados por el procurador como los instigadores de la violencia en Puno.

De acuerdo con el comunicado, las imputaciones pretenden impedir la inscripción de su movimiento en el Registro de Organizaciones Políticas del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

La agrupación reiteró en el comunicado su intención de alcanzar una amnistía general para los civiles, militares y policías procesados por la violencia terrorista que azotó al país entre 1980 y 2000.

Sendero Luminoso lanzó una "guerra popular" contra el Estado peruano en 1980 y a lo largo de 20 años dejó alrededor de 69.000 muertos y desaparecidos por la violencia desatada en el país.