La OTAN negó el jueves la acusación del gobierno libio de que la alianza está usando intencionalmente sus ataques aéreos para ayudar al avance de los rebeldes, y puso en duda la afirmación de que hay mercenarios colombianos en las filas insurgentes.

El comandante Mike Bracken, un portavoz de la alianza en Nápoles, Italia, dijo que la OTAN se mantiene fiel a su mandato de proteger a los civiles. La alianza "no participa en las batallas sobre el terreno", añadió, aunque reconoció que hace seguimiento a los combates entre los rebeldes y las fuerzas leales a Moamar Gadafi.

El viceministro de Relaciones Exteriores libio Jaled Kaim había acusado a la OTAN de intensificar su campaña de bombardeos y apoyar mercenarios extranjeros para allanar el camino a los rebeldes que intentan derrocar a Gadafi en su avance hacia la capital del país.

En una entrevista con The Associated Press, Kaim dijo la mañana del jueves que el aumento en los bombardeos de los últimos días representa la "fase final" de la campaña aérea de la OTAN. Pero agregó que la maniobra fracasará y que los civiles serán los que paguen el precio.

Kaim también dijo que las fuerzas del gobierno libio tienen evidencia de que mercenarios colombianos financiados por Occidente y sus aliados árabes se han unido a los combatientes rebeldes que tratan de avanzar hacia Trípoli desde la ciudad de Misrata.

Algunos de los combatientes colombianos murieron en enfrentamientos cerca de Misrata el miércoles, dijo. Aunque no estaba en condiciones mostrar evidencias para sustentar su denuncia, Kaim dijo que pronto las mostrarían a los corresponsales de prensa que están en Trípoli.

La OTAN puso en duda la acusación de que había mercenarios involucrados con los rebeldes.

"No hemos visto nada que indique que esta afirmación podría ser cierta", dijo la portavoz de la OTAN Oana Lungescu. "Pero lo que hemos visto son reiterados, sistemáticos y creíbles informes de que las fuerzas de Gadafi ha utilizando mercenarios, no sólo ahora, o en los últimos meses, sino durante años y décadas".

La intensificada campaña de la OTAN, dijo Kaim, se centra en atacar infraestructura civil y controles policiales, así como en proporcionar más armamento a los combatientes rebeldes.

La OTAN comenzó a efectuar bombardeos contra las fuerzas de Moamar Gadafi en marzo. Lo hace apoyada por varios aliados árabes y amparada en una resolución de la ONU para proteger a la población civil.