América Latina y el Caribe han alcanzado la meta establecida por los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en materia de reducción del hambre y avanza satisfactoriamente en las relacionados con supervivencia infantil e igualdad de género.

La región ya ha logrado el objetivo de reducir a la mitad la proporción de niños menores de cinco años malnutridos, al pasar del 10 por ciento en 1990, al 4 por ciento en 2009, según se recoge en el Informe sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2011 de la ONU, presentado hoy en Ginebra.

En materia de mortalidad infantil, la ONU prevé que la meta de reducir esta tasa en dos tercios para 2015 está cerca, ya que las muertes entre menores de cinco años han pasado del 52 por ciento en 1990 al 23 por ciento en 2009.

Según el informe, el continente ha logrado extraordinarios avances en el cumplimiento del ODM sobre igualdad, puesto que se ha conseguido la paridad de género en educación, con el número de niñas matriculadas en enseñanza secundaria y terciaria más alto de todas las regiones en desarrollo.

Además, la cifra de mujeres que trabajan en empleos remunerados es prácticamente la misma que de hombres y la proporción de mujeres empleadas en labores no agrícolas era ya del 43 por ciento en 2009, la segunda más alta de las regiones en desarrollo.

Sin embargo, el informe también destaca que América Latina y el Caribe muestran un progreso débil en los ODM relacionados con la erradicación de la pobreza, la universalización de la educación y la salud, acceso a agua potable y sostenibilidad medioambiental.

Según el informe de la ONU, la región no avanza a buen ritmo para alcanzar la meta de reducir a la mitad la pobreza extrema en 2015, ya que la proporción de personas que viven con menos de 1,25 dólares al día en el Caribe disminuyó tímidamente al pasar del 29 por ciento de 1990 al 26 por ciento en 2005.

También es difícil que se alcance la meta de la enseñanza primaria universal para 2015, ya que entre 1999 y 2009 sólo aumentó dos puntos porcentuales, al pasar del 93 por ciento al 95 por ciento.

En materia de salud, el Caribe registra la segunda tasa más alta de nuevas infecciones de VIH entre las regiones en desarrollo, aunque la proporción de personas con VIH que reciben tratamiento antirretroviral aumentó del 5 por ciento de 2004 al 38 por ciento de 2009 en la zona del Caribe.

La cifra de mujeres que reciben medicamentos antirretrovirales en el Caribe para prevenir la transmisión de VIH a sus hijos pasó del 20 al 55 por ciento, entre 2004 y 2009.

La mortalidad materna en el Caribe es aún elevada, ya que en 2008 se registraron 170 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos y sólo el 69 por ciento de los partos de 2009 fueron asistidos por personal cualificado.

Por otro lado, América Latina y el Caribe han cumplido la meta de reducir a la mitad la población sin acceso a agua potable, pero todavía hay mucha diferencia entre zonas rurales y urbanas en el acceso a servicios de saneamiento.

Según el informe, el 2008 los residentes de zonas urbanas tenían el doble de probabilidades que los de zonas rurales de disponer de un inodoro o una letrina.

En cuanto a la sostenibilidad medioambiental, América del Sur sigue registrando las pérdidas netas más numerosas de bosques, con casi 4 millones de hectáreas anuales entre 2000 y 2010, a pesar de que la deforestación esté disminuyendo a escala mundial.