La inflación en Brasil cayó fuertemente en junio, pero el acumulado de los últimos 12 meses alcanzó 6,71%, superior a la meta oficial para el año, informó el jueves el organismo oficial de estadística.

Los precios al consumidor crecieron 0,15% en junio desde 0,47% de mayo, aunque por encima del mes de junio de 2010, cuando no hubo variación de precios, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge).

El gobierno fijó como meta para el año una inflación de 4,5%, con un margen de variación de dos puntos porcentuales, con lo que podría alcanzar un techo de 6,5%. El acumulado en los últimos 12 meses hasta junio excede esa meta.

Según las autoridades económicas brasileñas, la inflación ha comenzado a tomar un ritmo declinante y se espera que cierre 2011 en 5,6%, de acuerdo con proyecciones del Banco Central y el Ministerio de Hacienda.

La caída inflacionaria entre mayo y junio fue atribuida por el Ibge a una fuerte baja en los precios del grupo de alimentos y bebidas, que pasaron de un aumento de 0,63% en mayo a una caída de 0,23% en junio.

El grupo de transporte, que en mayo registró una deflación de 0,26%, acentuó el declive a 0,61%, según el IBGE.

El índice de precios al consumidor amplio, principal instrumento de medición precios de Brasil, es utilizado por el Banco Central para definir la tasa referencial de intereses Selic, que subió el mes pasado a 12,25% para contener las presiones inflacionarias.