La minera india Zamin Ferrous, propietaria de la uruguaya Aratirí, reiteró hoy su deseo de seguir con un proyecto de extracción de hierro a cielo abierto en Uruguay y expresó su confianza en que el Gobierno autorice definitivamente la explotación.

Así lo expresó Santiago Sotuyo, gerente de Logística de Aratirí, durante una visita organizada por la empresa para la prensa a la base de operaciones del proyecto, en Valentines, unos 300 kilómetros al noreste de Montevideo.

Según Sotuyo, las posibilidades de explotación de hierro en esa zona, ubicada en la frontera entre los departamentos de Cerro Largo, Durazno, y Treinta y Tres, hacen que "la gran minería" haya llegado a Uruguay "para quedarse".

"La empresa está decidida a seguir adelante, solo falta el sí definitivo de la banca, que se da por descontado, y el del Gobierno", apuntó.

Las autoridades uruguayas, que en un principio habían respaldado el proyecto, han expresado sus dudas en los últimas semanas a raíz de las protestas de la oposición y de grupos ecologistas.

En junio los opositores Partido Nacional, Colorado e Independiente acordaron interpelar en el Parlamento a tres ministros por la cuestión.

Posteriormente el senador colorado Pedro Bordaberry presentó un proyecto de ley para reforzar el control del Estado en la minería metálica y prohibir los yacimientos a cielo abierto a gran escala, "salvo con las condiciones determinadas al efecto", además del uso de cianuro en el sector.

Antes, grupos ecologistas uruguayos marcharon por el centro de Montevideo y varios productores agropecuarios visitaron el Parlamento para protestar contra la iniciativa.

En pleno debate, el propio presidente del país, José Mujica, anunció incluso su voluntad de impulsar un plebiscito para que la ciudadanía defina el futuro del proyecto.

La inversión global de Aratirí, que espera comenzar la explotación en 2013, será de 3.000 millones de dólares, de los cuales 1.000 millones serán destinados a la construcción de un puerto de aguas profundas en el departamento de Rocha, más de 200 kilómetros al este de Montevideo.

Brasil ha mostrado interés en participar en esa rama del proyecto, resistida también porque Rocha es un polo de turismo ecológico.

El proyecto minero incluye en realidad la explotación de cinco yacimientos: Uría, Morochos, Mulero, Maidana y Las Palmas. El más grande es Uría, con 3 kilómetros de largo, 600 metros de ancho y 350 de profundidad.

Por el momento las prospecciones realizadas han revelado la existencia probada de 2,1 billones de toneladas de hierro con la excavación de apenas un tercio de la superficie total que se le ha permitir explorar a la firma india.

"Con eso hay para 20 años de explotación, (aunque) se estima el potencial en 5 billones de toneladas de hierro, lo cual daría para 90 años", manifestó Sotuyo.

Se calcula que cada 3 toneladas de rocas extraídas del subsuelo se obtendrá una tonelada de hierro.

La empresa aseguró este miércoles que no se va a usar ningún producto químico contaminante y que para separar el hierro del resto de minerales se empleará un sistema de electromagnetismo.

El mineral será transportado a la costa a través de un ducto de 212 kilómetros. Además, está prevista la construcción de un embalse de 150 hectáreas.

Aratirí espera exportar 18 millones de toneladas de hierro al año y cargar cada tres días un barco grande de 150.000 toneladas.

La mina ocupará 700 hectáreas de las 120.000 de que la empresa dispone para explorar.

Esas tierras serán arrendadas a 75 propietarios uruguayos por un valor superior al que se paga habitualmente por cultivar soja o criar ganado, dijo Aratirí. Solo cuatro han rechazado la oferta y piden más dinero.