El acosado presidente yemení fustigó el jueves a los oponentes que pretenden derrocarlo, en su primera aparición pública desde que resultó herido el mes pasado por una explosión en su palacio.

Sentado en posición rígida en una silla, con el cabello cubierto con un paño y las manos envueltas en vendas, Alí Abdalá Salé acusó a "elementos terroristas" de lanzar el ataque del 3 de junio y criticó a sus adversarios por tratar de derrocarlo. Vestía una túnica blanca y su rostro parecía más oscuro que antes del ataque.

"Muchos han comprendido la democracia incorrectamente, por medio de prácticas incorrectas", afirmó Salé en un mensaje de siete minutos videograbado por la televisión estatal yemení desde Arabia Saudí, donde recibe tratamiento.

Salé dijo que fue sometido a más de ocho "operaciones exitosas", lo que avivó las conjeturas sobre la gravedad de sus heridas.

Sin mencionar ningún partido ni grupo en particular, exhortó al diálogo como único medio de poner fin a la crisis en la nación.

"¿Dónde está el pueblo consciente? ¿Dónde está el pueblo honesto? ¿Dónde están los creyentes y los hombres que temen a Alá? ¿Por qué no apelan al diálogo?", afirmó. "Deberían apelar al diálogo para que podamos hallar soluciones".

Más de cuatro meses de agitación popular que busca desplazar del poder al longevo gobernante han conmovido el rincón más pobre de la Península Arábiga.

Salé está en tratamiento en Arabia Saudí desde el 5 de junio, la última vez que había dirigido un mensaje al pueblo hasta ahora.