La saga de Harry Potter está a punto de finalizar, pero su embrujo persiste.

Miles de fanáticos de Harry Potter se congregaron en el centro de Londres a la espera del estreno mundial de la última película de la serie.

Algunos llegaron desde muy lejos. Un grupo de mexicanos sostenía su bandera y un cartel con elogios a J.K. Rowling, la creadora de Harry y sus amigos (y enemigos).

Atestaron la plaza Trafalgar, donde una alfombra roja empapada aguardaba a los actores, y la cercana plaza Leicester, donde se encuentra el teatro del estreno, soportando la inevitable lluvia londinense — que ninguna magia es capaz de detener — con paraguas, impermeables y mucha alegría.

Salió el sol cuando varios actores del elenco — incluidos los protagonistas Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint — junto con Rowling llegaron a la alfombra roja, firmaron autógrafos e intercambiaron algunas palabras con los fanáticos.

Desde el escenario montado en la plaza Trafalgar, Radcliffe, de 21 años y quien hace el papel del niño brujo desde que tenía 11, dijo que la historia nunca terminaría.

"Todos y cada uno de los que vieron estas películas en los últimos 10 años, no sólo los que están en esta plaza sino en todo el mundo, las llevarán consigo por el resto de su vida", dijo.

Rowling se secó las lágrimas al agradecer a los actores por "las cosas asombrosas que hicieron con mis personajes favoritos".

"Es nuestra infancia, conocimos amigos gracias a Harry Potter", dijo el brasileño Luis Guilherme, un estudiante paulista de 22 años. "No sé cómo sería mi vida sin él. Sin duda, sería menos creativo, menos audaz. Y no estaría en Londres".

"Harry Potter y las reliquias de la muerte: 2da Parte" muestra el enfrentamiento final de Harry con las fuerzas del maligno Lord Voldemort, una batalla épica que, por primera vez en la serie, está filmada en 3D.

La octava y última película de la franquicia realizada en Gran Bretaña recibió un estreno de lujo, con pantallas gigantes y pancartas en la plaza Trafalgar, y una vía vecina transformada en la calle de artículos mágicos Diagon Alley.

El estreno marca el fin de una era que comenzó cuando Rowling, entonces una escritora joven e ignota, publicó "Harry Potter y la piedra filosofal" en 1997. La historia para niños, bien recibida por la crítica, se convirtió en un fenómeno global, una serie de siete libros que han vendido 450 millones de ejemplares en el mundo.

Es también el fin de una institución cinematográfica que ha dado trabajo a decenas de actores y cientos de técnicos desde la primera película en 2001.

"Ha creado una gran infraestructura y una gran industria, se la echará de menos", dijo David Yates, director de las últimas cuatro películas de la serie. "Ha sido una miniindustria creadora de miles de empleos".

En su opinión, el fenómeno no se repetirá: "Creo que un rayo no cae dos veces en el mismo lugar".

__

Con información de los periodistas de AP Martin Benedyk y Cassandra Vinograd.