España aterrizó hoy como país invitado en la Feria Internacional del Libro de Tokio, donde se dieron cita autores nacionales de renombre y se mostraron las últimas novedades del mundo editorial, en el que destaca el cada vez más laureado cómic español.

El príncipe Akishino, hijo del emperador de Japón, junto con su esposa y los escritores españoles Carmen Alborch, Julio Llamazares, Fernando Sánchez Dragó, Alfredo Gómez Cerdá, Isabel Coixet y Santiago Pajares estuvieron en la inauguración del pabellón español, uno de los mayores de una feria que también pone acento en el "e-book".

Los autores, que ofrecerán conferencias en el "Día de España" que se celebrará el próximo sábado, son la gran apuesta española junto con la colección exhibida en el pabellón, que va desde los últimos Premios Cervantes y Premios Nacionales hasta volúmenes de arte o libros infantiles y juveniles.

Esta es la primera vez que España acude como el país invitado en la Feria Internacional del Libro de Tokio, la mayor de Asia y que este año llega a su décimo octava edición con la presencia de más de 985 expositores y unos 85.000 profesionales del sector.

El director general del Libro, Archivos y Bibliotecas de España, Rogelio Blanco, explicó a Efe que la presencia de la industria editorial española, la cuarta del mundo, en la feria de Tokio es "una apuesta necesaria en un mercado de la calidad y la envergadura del japonés".

Dentro del nutrido catálogo que la caseta española exhibirá en el certamen, hasta el próximo día 10 de julio, destaca el cómic español, cada vez más apreciado y traducido en todo el mundo.

"En el último año el área que más ha crecido es claramente la del cómic", explicó Blanco, que alabó también el talento que muestran los autores "jóvenes y no tan jóvenes" en España, muchos de los cuales tienen sus obras en la estanterías de la feria.

Recordó además que esta "explosión" de la historieta española ha supuesto que en 2012 España sea el invitado de honor en el Salón de Angulema (Francia), la feria de cómic más importante del mundo.

El pabellón presenta además la exposición "Héroes del Cómic Europeo", que introduce a los lectores nipones creaciones populares del viejo continente publicadas con éxito en España y que van desde Modesty Blaise, de los británicos Peter O'Donnell y Jim Holdaway, hasta Lucky Luke, del francés Morris.

También se incluyen clásicos del tebeo español como El capitán Trueno, Mortadelo y Filemón o Makinavaja, y personajes de creación más reciente como Titán, el tragicómico superhéroe que protagoniza "El vecino", aplaudido cómic de Santiago García y Pepo Pérez.

El director general del Libro se mostró convencido de que el tebeo español es capaz de penetrar en un mercado tan duro como el japonés, dominado casi exclusivamente por el manga de producción nipona.

En ese sentido, puso como ejemplo la medalla de plata del Premio Internacional de Manga que recibió en Tokio el barcelonés Enrique Fernández en 2010 o el éxito de la obra "Arrugas", de Paco Roca, traducido a una veintena de idiomas, incluido el japonés, y ahora adaptado al cine.

En esta edición la feria tokiota hace hincapié en el crecimiento del libro electrónico, un formato que según los organizadores ha duplicado su presencia en el evento con respecto a 2010.

Se calcula que en el mercado japonés la facturación del "e-book" es de unos 500 millones de dólares, unas cinco veces más que en España, según Blanco.

Según un estudio de la empresa MMRI, se espera que este sector crezca en el país asiático hasta los 430.000 millones de dólares para 2015 gracias al enorme mercado de teléfonos móviles, en los que los nipones leen libros desde hace tiempo, y a la aparición de cada vez más dispositivos de lectura.

El lector "Lifetouch" de NEC, que emplea Android y descarga contenidos almacenados en la "nube" virtual, o el dispositivo de "papel electrónico" de Brigdestone conocido como "Aero Bee" fueron de los que más miradas acapararon de entre la gran cantidad de aparatos nuevos exhibidos en la inauguración de la feria.