El Gobierno insistió hoy en que sigue apostando por el diálogo y descartó el asalto para recuperar el control de la prisión de El Rodeo II, en las cercanías de Caracas, donde permanecen mil presos atrincherados desde hace tres semanas.

"El diálogo sigue abierto. Hemos conversado infinitas veces y le hemos dicho a los familiares: el propósito del Estado venezolano y del Gobierno bolivariano es garantizar la integridad física de los privados de libertad", indicó el ministro del Interior, Tareck el Aissami.

El ministro dijo que el Gobierno no recuperará el control del penal ordenando un asalto castrense a los 5.000 soldados de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) que tienen sitiada la prisión, ubicada a unos 40 kilómetros de Caracas.

"Casi la mayoría de la población privada de libertad de El Rodeo II está en desacuerdo con esas mafias" y "quieren permitir la requisa, retomar el régimen interno", "lo que pasa es que están sometido por la violencia, por las armas de fuego", dijo El Aissami.

La GNB inició el 17 de junio pasado una operación para recuperar el control del complejo carcelario conformado por los penales El Rodeo I y II, con una población carcelaria de unas 3.000 personas, después de que 22 personas murieran una semana antes en una reyerta en el primero de los centros.

En la primera jornada del operativo El Rodeo I fue recuperado y la segunda prisión fue sitiada debido a que los soldados fueron recibidos a tiros por los presos, lo que dejó dos militares y un preso muertos y una veintena de tiroteados en las filas de la GNB, según la versión oficial.

Además, otros cinco presos fallecieron -cuatro de ellos por ajustes internos y uno por falta de atención a su diabetes, según las autoridades- y sus cadáveres han sido sacados de la penitenciaría posteriormente.

La prensa local eleva esta última cifra a siete. Hasta el momento no hay datos oficiales de heridos entre los reclusos.

Las autoridades identifican a los presos con los alias de Yoifre y Oriente como líderes de "mafias" que, fuertemente armados, mantienen "secuestrados al más de un millar de reos" de El Rodeo II.

Esa versión ha sido desmentida por los presos y sus familiares, quienes piden la inmediata desmilitarización e ingreso de agua y alimentos, así como el restablecimiento del servicio eléctrico.

Tras el control de El Rodeo I, la GNB halló decenas de armas de fuego en las celdas, algunas de grueso calibre, y posteriores obras de remodelación aún en marcha, a cargo de 500 obreros que trabajan en jornadas de trabajo de 18 horas diarias, permitieron esta semana el hallazgo de más armamento.