El imperio Murdoch de medios de comunicación inesperadamente se deshizo el jueves del tabloide News of the World, luego de la indignada reacción pública por las tácticas ilegales de guerrilla que utilizaba para exponer a los ricos, famosos y la realeza para seguir siendo el periódico de mayor venta dominical en Gran Bretaña.

La abrupta decisión asombró a las 200 personas que trabajan en el tabloide, sacudió a la ciudad más competitiva en noticias y desató la especulación de que News Corp., propiedad de Rupert Murdoch, planea reposicionar al periódico con otro nombre en un intento de que el escándalo de espionaje telefónico no altere sus planes para un mucho más lucrativo acuerdo de televisión.

"Este domingo será la última edición de News of the World", anunció James Murdoch, hijo del magnate de los medios, en un memorando enviado a todo el personal.

Las crecientes acusaciones de comportamiento inmoral y criminal espetadas contra el periódico — incluyendo sobornos a funcionarios policíacos para conseguir información, interceptar los mensajes de voz de familias de colegialas asesinadas o de familiares de soldados muerto en Afganistán y víctimas de los ataques terroristas en Londres — posan una nube negra sobre el multimillonario plan de News Corp. para hacerse de la completa propiedad de British Sky Broadcasting, una operación mucho más valiosa que todos los periódicos británicos de Murdoch.

Frente a un creciente repudio por parte del público, la condena política y la retirada de anunciantes, Murdoch paró las prensas de un periódico de 168 años de historia, cuyas morbosas primicias van desde lo que decía Sarah Ferguson sobre que podría proporcionar acceso a su ex marido (el príncipe Andrés), hasta la inclinación por el sadomasoquismo de Max Mosley, quien fuera presidente de la Federación Internacional de Automovilismo.

James Murdoch dijo que todos los ingresos de la edición final, que se irá sin anuncios, será dedicada a "buenas causas". El periódico ha padecido una hemorragia de anunciantes desde que el escándalo de espionaje telefónico creció esta semana, cuando compañías como las automotrices Ford y Vauxhall, la cadena minorista J. Sainsbury y la cadena de farmacias Boots retiraron su publicidad del tabloide.

La policía dijo que están revisando 4.000 nombres de personas que podrían haber sido blanco de espionaje por parte del periódico, que vendía alrededor de 2,7 millones de copias semanales.

El tabloide reconoció que interceptó mensajes de políticos, celebridades y gente que trabaja para la realeza, pero sostiene que, durante años, las transgresiones se limitaron a unas cuantas personas deshonestas de su equipo. Un periodista y un investigador privado que trabajan para el periódico fueron encarcelados por espionaje en 2007.

Sin embargo, las acusaciones se expandieron después a mensajes de la niña de 13 años Milly Dowler, que desapareció en 2002 y luego se encontró muerta, lo mismo que a las familias de otras dos colegiales desaparecidas.

El anuncio retumbó en los medios británicos y entre el equipo del periódico. El editor de reportajes Jules Stevenson dijo que la noticia había sido tomada con asombro y lágrimas.

Graham Foulkes, cuyo hijo David de 22 años fue una de las 52 víctimas muertas en los ataques terroristas en Londres en 2005 — y se sospecha que su teléfono podría estar entre los espiados — dijo que el cierre del periódico fue una decisión cínica de Murdoch.

"El único lenguaje que (Rupert) Murdoch habla es el del dólar y esto le ha de haber pegado duro", dijo Foulkes.

La portavoz de News International, Daisy Dunlop, desmintió que The Sun, el periódico complementario de News of the World, que se publica de lunes a sábado, empezaría a publicarse todos los días para compensar la pérdida del tabloide que sale los domingos. Pero tampoco negó que pudiera hacerlo más adelante.

"Por el momento no es cierto", se limitó a decir.

De acuerdo con registros en línea, una persona desconocida en el Reino Unido adquirió los derechos del nombre de dominio "sunonsunday.co.uk".