Las protestas estudiantiles desmoronaron la popularidad del presidente Sebastián Piñera a un inédito 31%, mientras su desaprobación creció a un 60%, según la encuesta de Adimark divulgada el jueves.

"Una caída de esta magnitud es inédita en nuestra serie de mediciones y refleja la intensidad y el impacto que tuvieron durante el mes pasado (junio) las movilizaciones estudiantiles", señaló el estudio.

El de junio ha sido el mes más difícil de los 15 que Piñera lleva en el gobierno, por las protestas de estudiantes secundarios y universitarios, que concitaron el apoyo de maestros y de empleados públicos, entre otros gremios.

Los líderes universitarios lograron congregar a más de 100.000 personas en una marcha que realizaron hace una semana, y ya convocaron a un paro nacional para el 14 de julio. La manifestación es la más grande realizada en democracia.

Adimark, dedicada a estudios de opinión pública, realiza sus encuestas mensualmente. La de junio incluyó a 1.104 personas que fueron consultadas telefónicamente entre el 6 y el 30 de junio. Su margen de error es de tres puntos porcentuales y su confiabilidad llega a un 95%, según la ficha técnica del estudio.

Piñera bajó cinco puntos de popularidad de mayo a junio, quedando en un 31%, cifra nunca vista en un mandatario desde 1990, cuando volvió la democracia. Su gobierno cayó a la misma cifra, aunque la desaprobación subió a 62%.

El ministro de Educación, Joaquín Lavín, fue el más afectado por las protestas estudiantiles con una caída de 24 puntos en un mes, de 70 puntos porcentuales a 46, .

Los jóvenes piden, entre otras demandas, el fin al lucro por parte de las universidades privadas, que surgieron durante la dictadura militar del general Augusto Pinochet (1973-1990), y un mayor financiamiento estatal a los planteles tradicionales.

Piñera ofreció crear, en varios años, un fondo de 4.000 millones de dólares para mejorar la enseñanza universitaria, rebajar las altas tasas de interés de los préstamos para estudiar, pero frente al lucro, sólo convocó a un amplio debate en torno a si deben existir planteles superiores con y sin fines de lucro.

Los líderes estudiantiles rechazaron de inmediato el paquete de reformas del mandatario porque no abordó el punto del lucro, que existe en todas las universidades privadas, a pesar de que la ley dice que su finalidad no puede ser el lucro.

La oposición de centroizquierda no ha capitalizado ni un punto de los bajados por Piñera y su gobierno y continua declinando. En junio un 68% de los consultados desaprobó la gestión de la Concertación de Partidos por la Democracia, que gobernó por 20 años consecutivos y sólo un 22% la aprobó.

La alianza oficialista no está mucho mejor: Fue reprobada por un 60% y rechazada por un 28%.

La crisis que enfrentan los políticos es generalizada y alcanza a los parlamentarios. El Senado tiene una desaprobación del 61% y una aprobación de 25%, en la Cámara de Diputados las cifras son 63 y 22%, respectivamente.