Pasarán dos meses antes de que algún conductor de camiones mexicano apruebe los chequeos de seguridad y de dominio del idioma inglés para recibir la aprobación de entrar en las carreteras estadounidenses, dijeron el jueves funcionarios del Departamento de Transporte norteamericano.

La entrada de los vehículos de carga es parte de un añejo acuerdo transfronterizo entre México y Estados Unidos.

Y el período de retraso estimado no contempla aún la intromisión de legisladores, algunos de los cuales critican los riesgos económicos y de seguridad del programa y presentaron iniciativas de ley para acotarlo.

La fuerte reacción tanto de partidarios como de opositores muestra que la cláusula del TLCNA sigue siendo un punto de fricción, aun cuando los camiones mexicanos han operado en la zona fronteriza por años.

Un número limitado de conductores participó en un programa piloto de dos años que les dio acceso al interior de Estados Unidos.