El recuerdo de sus dos victorias en las pasadas eliminatorias del mundial de Sudáfrica ante Ecuador hacen que Venezuela sueñe con apuntarse un nuevo triunfo ante ese rival, que lo dejaría en el umbral de la segunda ronda de la Copa América.

"Nos jugamos la vida frente a Ecuador. Este partido para nosotros es como una final", comento el volante Juan Arango a la prensa. "El empate ante Brasil fue apenas un escalón, ahora necesitamos dar el gran salto".

Tras el histórico empate 0-0 con Brasil --fue la primera vez que le arrebató un punto a los brasileños--, Venezuela enfrenta el reto de avanzar a la segunda ronda, una instancia que sólo alcanzó en el 2007 como dueño de casa y ante unos rivales que en el papel eran más accesibles.

Nunca antes los venezolanos habían logrado sacarle un punto a ninguno de sus rivales en el Grupo B. En conjunto, Brasil, Ecuador y Paraguay sumaban 11 victorias sin derrotas ni empates ante Venezuela en la Copa América. En esos duelos, Venezuela había anotado apenas un gol y recibido 51.

"En la Copa América nunca pudimos ante Ecuador, pero las dos victorias que tuvimos en la pasada eliminatoria (del mundial) y el buen desempeño que tuvimos en juegos amistosos contra ellos en los últimos años nos animan", dijo Arango, mediocampista del Borussia Moenchengladbach de Alemania.

Arango manifestó que Venezuela tiene que salir a buscar el partido, ser más arriesgada respecto al partido con Brasil, pero al mismo tiempo mantener el orden defensivo exhibido en su anterior compromiso.

"Nadie ha dicho que será fácil, Ecuador tiene jugadores rápidos y de mucha fortaleza física, por lo que no hay que descuidar la defensa; pero tenemos la obligación de ser arriesgados, un cero a cero no nos sirve", señaló.