Miles de hinchas chilenos viajaban el jueves a la ciudad argentina de Mendoza para asistir el viernes al partido de Chile con Uruguay por la Copa América.

Una gran congestión vehicular se registraba en el paso fronterizo Los Libertadores, el principal entre Chile y Argentina. Una fila de vehículos de unos cinco kilómetros de largo se reportaba desde el paso fronterizo, situado en medio de la cordillera de los Andes.

El ministro de Obras Públicas, Hernán de Solminihac, informó que se adoptaron algunas medidas para facilitar el traslado de la denominada "marea roja" hacia Mendoza, distante unos 400 kilómetros de esta capital.

"El paso Libertadores tiene un capacidad máxima de 700 vehículos por hora. Nosotros estamos trabajando para despejar el hielo y preparados para cualquier accidente. También se limitó el paso de camiones para facilitar el paso de vehículos", señaló De Solminihac.

El interés por ver jugar a la Roja, alto desde el arranque del torneo, creció aún más luego del triunfo 2-1 sobre México en la primera fecha del Grupo C.