La diablada, la principal danza folclórica de Bolivia, el jueves llenó de color y música el estadio 23 de agosto de Jujuy poco antes de disputarse el partido entre bolivianos y costarricenses por la segunda fecha del Grupo A de la Copa América.

La presencia del grupo de danza en la ciudad de San Salvador de Jujuy "es un regalo para esta provincia", fronteriza del norte argentino, donde se concentran la mayoría de los bolivianos que residen en este país, dijo el mandatario boliviano Evo Morales a la prensa poco después de su arribo al estadio.

El grupo está compuesto por unos 80 músicos y bailarines, que al ritmo de tambores y instrumentos de viento como tubas y trombones, y luciendo brillantes vestimentas y máscaras de figuras demoniacas y ángeles, representaron la eterna lucha entre el bien y el mal.

La diablada es el mayor atractivo de la Entrada Folclórica del Carnaval de Oruro, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

Morales — vestido de pantalón negro, camisa y abrigo marrón — se mostró complacido de estar "en esta fiesta deportiva, en un torneo tan importante, esta linda ciudad donde tantos y tantos hermanos bolivianos han hecho su hogar".

"Lo único que lamento es el empate con Argentina", dijo el sonriente mandatario en tono de broma. "Esto es lo bonito del fútbol, nunca nada es imposible".

Morales, un entusiasta hincha del fútbol, también estuvo la semana pasada en el estadio de La Plata en el que Bolivia debutó con un empate 1-1 con Argentina.

La embajadora de Bolivia en Argentina, María Leonor Arauco, comentó que además Morales, en las tribunas del estadio de Jujuy más de la mitad de hinchas eran bolivianos.

Arauco explicó que el mandatario viajó a Jujuy atendiendo una invitación de los jugadores de Bolivia y de autoridades argentinas y bolivianas que están en la ciudad de San Salvador de Jujuy.