La alta costura generalmente es un negocio de peso cargado de pedrería, cristales y lentejuelas, pero Valentino la mantuvo ligera con una colección otoño-invierno 2011-12 de vestidos tan ligeros como las plumas.

La ligereza ha sido el sello distintivo de María Grazia Chiuri y Pier Paolo Piccioli, la nueva dupla de diseñadores al frente de la firma, quienes desde hace dos años y medio han llevado a la marca afamada por sus deslumbrantes piezas para alfombra roja hacia un terreno más ligero.

Durante el desfile del miércoles ofrecieron vestidos con caída hasta el tobillo que resultaron exquisitas creaciones de ensueño en tonos piel, a las que dieron vida con texturas como tul, chifón, encaje, plumas y pedrería metálica.

Algunas capas con estilo retro parecían florecer con las aplicaciones de pétalos de flores y los trajes con falda estaban repletos de elaborados recortes.

"Eso fue absoluta belleza", expresó con entusiasmo la actriz Anne Hathaway al finalizar el desfile, que se llevó a cabo en los barrocos salones dorados de una mansión en París. "Esos son la clase de vestidos con los que soñabas cuando eras niña"