Las trabajadoras sexuales de un distrito de tolerancia en Seúl exigieron el miércoles que se ponga fin a lo que ellas califican como una campaña sin precedente de hostigamiento policial.

Las mujeres han protagonizado grandes y en ocasiones hasta violentas marchas desde el pasado mes de abril y juraron morir para proteger su modo de ganarse la vida.

Las manifestaciones ofrecieron un vistazo a las tensiones que se viven en este país que está cambiando rápidamente pues algunos proyectos ambiciosos de renovación urbana buscan eliminar algunos vecindarios antiguos, conocidos por su vida nocturna.

La policía surcoreana ha buscado aplicar duras leyes que han obligado a miles de prostitutas a dejar su modo de vida.

Trabajadoras sexuales de la zona de tolerancia de Yeongdeungpo sospechan que una elegante tienda de departamentos ha presionado a la policía a actuar contra sus burdeles. La policía y funcionarios de la tienda niegan esas acusaciones.