Una comisión británica investigará la transferencia de prisioneros de la CIA a cárceles secretas de terceros países para que fueran interrogados, en ocasiones bajo tortura, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, dijo el miércoles una persona familiarizada con el asunto.

La fuente, que pidió el anonimato para revelar los detalles antes de una audiencia pública, confirmó que una comisión de tres personas examinará si Gran Bretaña intervino en las presuntas torturas, malos tratos u otras acciones intimidatorias contra los detenidos confinados en reclusorios extranjeros.

Una segunda persona relacionada con la investigación confirmó igualmente que será investigada la posible participación de funcionarios británicos en facilitar a la CIA los vuelos secretos para el traslado de esos prisioneros. La fuente pidió quedar en el anonimato en anticipación al lanzamiento de una nota oficial que hará la comisión el miércoles más tarde.

El programa estadounidense de interrogatorios secretos consistió en transferir a los sospechosos de terrorismo de un país a otro a manos de la CIA, una práctica que los grupos activistas de los derechos humanos sostienen fue la manera en que la CIA encargaba la tortura a terceros países en los que está permitido un intenso interrogatorio de los sospechosos.

El primer ministro británico, David Cameron, encargó al juez jubilado Peter Gibson que presida la investigación de 12 meses sobre la conducta británica en la "guerra contra el terror", investigación que según el secretario de Relaciones Exteriores es necesaria pera "limpiar la mancha a nuestra reputación como país".

Empero, Cameron aclaró que la investigación no comenzará hasta que se completen las indagaciones policiales sobre las denuncias de que un funcionario del MI6, el Servicio de Inteligencia Secreto británico, fue cómplice en la tortura de los detenidos en el extranjero.

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David Stringer: http://bit.ly/b2tTK0