Las autoridades canadienses advirtieron hoy que pueden anular la subasta de 6.000 patentes de Nortel que fueron a parar a un grupo capitaneado por Apple, que pagó 4.500 millones de dólares por las tecnologías, si la venta no es beneficiosa para el país.

El Ministerio de Industria señaló hoy que el titular de la cartera, Christian Paradis, ha solicitado estudiar si la subasta cumple con la Ley de Inversiones del país y que especifica que Ottawa puede suspender transacciones comerciales si estas no suponen un "beneficio neto" para Canadá.

La ley establece la revisión gubernamental de operaciones cuando inversores extranjeros compran empresas canadienses con un valor superior a los 312 millones de dólares.

El año pasado Ottawa utilizó esta ley para bloquear la compra de Potash Corp., el mayor productor de potasa del mundo, por parte de la australiana BHP Billiton.

El pasado 1 de julio un consorcio encabezado por Apple y del que también forman parte EMC Ericsson, Microsoft, Research In Motion (el fabricante de BlackBerry) y Sony se hizo en una subasta con unas 6.000 patentes de Nortel por 4.500 millones de dólares estadounidenses.

La subasta era el último capítulo de la liquidación de la que hace sólo una década fue la principal empresa tecnológica de Canadá pero que se declaró en suspensión de pagos en enero de 2009 ante la imposibilidad de pagar los intereses de su deuda.

El consorcio liderado por Apple pujó más que Google, que había iniciado la subasta con una oferta inicial de 600 millones de dólares por el paquete de tecnologías, que incluye patentes sobre comunicaciones inalámbricas, redes 4G, redes de datos, Internet, semiconductores y transmisión óptica.