Seguidores del líder espiritual tibetano, el dalái lama, se reunieron en la ciudad del exilio indio en la que reside, Dharamsala, para rezar por él durante las celebraciones hoy de su 76 cumpleaños, según medios locales.

En el acto, una sesión de oración especial celebrada en esta localidad himaláyica, no estuvo presente sin embargo el líder budista, quien se encuentra de viaje en Estados Unidos.

Según señaló la agencia india de noticias IANS, grandes multitudes comenzaron a reunirse durante la mañana en el templo de Tsuglagkhang, cerca del palacio oficial del dalái lama, para unirse a las celebraciones.

"Las sesiones especiales de oración comenzaron en el templo de Tsuglagkhang y continuarán durante todo el día (...), mientras que su santidad bendecirá a sus seguidores en Washington ", dijo a IANS el portavoz de la Administración Central Tibetana, Thubten Samphel.

Este es el primer cumpleaños del dalái lama desde que decidió en marzo dejar de lado sus actividades políticas a la cabeza del movimiento tibetano en el exilio y centrarse solo en el liderazgo religioso, en parte por motivos de edad.

El consejo de ministros tibetano, el Kashag, expresó hoy en un comunicado sus agradecimientos al dalái lama por esa decisión de decidir "democratizar la política tibetana" y también por haber guiado a los tibetanos de manera "visionaria".

El dalái lama nació el 6 de julio de 1935 en Taktser, una aldea situada en el noreste del Tíbet, hoy bajo soberanía de China, y cuando contaba tan sólo con dos años fue reconocido como la reencarnación del decimotercer dalái lama, Thubten Gyatso.

El líder espiritual tibetano huyó de su país en 1959, tras un levantamiento fallido contra la ocupación china del Tíbet, y estableció su gobierno en el exilio en Dharamsala, un gobierno que nunca obtuvo el reconocimiento de ningún país.

En 1989 el dalái lama, cuyo nombre de nacimiento es Tenzin Gyatso, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por su campaña no violenta por la democracia y la libertad en su tierra natal.

En la India viven alrededor de 100.000 tibetanos, la mayoría de ellos en la propia Dharamsala.