Una niña murió al ser arrastrada por las aguas de un riachuelo que repentinamente creció en su caudal en la región central de Honduras, informaron el miércoles las autoridades.

Jessica Mendoza, de 3 años, cruzó con su madre el riachuelo Las Cascadas de su pueblo natal de San José, a unos 80 kilómetros al norte de Tegucigalpa, y la aguas arrastraron a ambas.

La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) dijo en un comunicado que la tragedia ocurrió la noche del lunes y que el cuerpo de la menor fue rescatado 24 horas después. La madre de la niña permanece hospitalizada.

Otro niño falleció hace dos semanas en circunstancias similares.

La Copeco mantiene un estado preventivo de alerta en 13 de las 18 provincias a causa del mal tiempo generado por la onda tropical número 6 que azota a Honduras.

La época de lluvias se presenta en Honduras de mayo a noviembre de cada año.