El proceso de transición va "por buen camino" en Afganistán, donde la situación de la seguridad mejora continuamente pese a los últimos episodios violentos y donde se pueden iniciar ya negociaciones con los talibanes, señaló hoy el representante especial de la ONU en ese país, Staffan de Mistura.

"La transición es como un tren que avanza hacia adelante y cada indicador de que dispongo indica que va por buen camino", dijo Mistura ante el Consejo de Seguridad, que hoy celebró un debate abierto sobre el futuro del país asiático, que vive un período "propicio" para que se sienten las bases del traspaso de poder.

El diplomático detalló que, pese a los últimos incidentes violentos -entre los que destacó el ataque al hotel Intercontinental en la capital-, la situación de la seguridad mejora en el país, lo que crea un ambiente adecuado para que iniciar el período en que Kabul debe tomar las riendas de la seguridad y la gobernabilidad.

Mistura, jefe también de la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA), relató los distintos atentados perpetrados en varios puntos del país, desde la capital, hasta en Kandahar y Herat, pero aseguró que existe "la percepción de una mejora general" de la situación.

Además, indicó que en esta época del año suele haber un interés entre los insurgentes de "revertir esa percepción" de mejora general mediante "grandes ataques" y sostuvo que el Gobierno de Kabul ha conseguido manejar la situación correctamente y no dejarse ganar terreno por los terroristas.

Mistura señaló así que la situación en Afganistán es la adecuada para el traspaso de poder en materia de seguridad, lo que empezará a producirse a mediados de mes en la siete áreas identificadas por el presidente del país, Hamid Karzai, entre las que está la provincia de Kabul.

El representante especial de la ONU señaló, sin embargo, que la transición en Afganistán no debe centrarse "solo en materia de seguridad", sino que deber ser algo "con lo que los afganos se reconozcan e identifiquen", por lo que destacó que el proceso debe atender "elementos sociales, económicos y de derechos humanos".

Asegurarse de que sea así hará que "la transición sea sólidamente irreversible", dijo Mistura, quien aseguró que la UNAMA ayudará a las autoridades en todo lo posible y quien pidió a la comunidad internacional que asegure a los afganos que "no los abandonará".

El debate que mantuvo hoy el Consejo de Seguridad de la ONU se produce dos semanas después de que Estados Unidos anunciara su decisión de comenzar a retirar sus tropas de Afganistán hasta que para septiembre de 2012 hayan salido de ese país 33.000 militares.

El resto de soldados estadounidenses regresará paulatinamente para completar la retirada en 2014, la fecha acordada ya por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, señaló durante el debate que 2011 es un año "central" para el pueblo afgano, en el que se cumplen diez años de operaciones militares en el país, "una década de dificultades y sacrificios, pero que también ha visto progresos".

"Con un objetivo común y un apoyo continuado, continuaremos ayudando a que el pueblo afgano construya un futuro más próspero y pacífico", aseveró Rice.

Por su parte, el embajador de Afganistán ante la ONU, Zahir Tanin, aseguró que "en la era post Bin Laden, Afganistán, la mayor víctima del terrorismo, se encuentra en una coyuntura decisiva en su lucha por la paz y la estabilidad".

El Gobierno afgano continúa con sus "decisivos esfuerzos para asegurar que el proceso de transición es tranquilo y viable", dijo el diplomático, quien señaló, sin embargo, que "no debe haber duda alguna que de cara al éxito necesitamos la ayuda de la comunidad internacional para formar a nuestras fuerzas de seguridad".

"Los próximos años serán cruciales para nuestro éxito común. Juntos seremos capaces de cumplir la tarea que empezamos hace diez años", indicó Tanin, quien apostó por "un futuro pacífico, estable, democrático y próspero para Afganistán".