Científicos de la Universidad de Cambridge están mostrando una cualidad hasta ahora desconocida de algunas flores comunes de jardín: La luz brilla en ellas como lo hace en burbujas de jabón o en la parte trasera de un CD.

Los investigadores dicen que la iridiscencia de tulipanes y otras flores tiene como función atraer la atención de abejas y otros insectos polinizadores.

Esas flores crean ese resplandor a causa de minúsculas estrías en su superficie, en las que la luz cambia de tono de acuerdo con el ángulo de incidencia.

Los científicos dicen que la iridiscencia de las flores fue identificada formalmente primero en hibisco en 2009, algo que la investigadora Silvia Vignoli dice pudiera deberse a que estaba a simple vista.

"Las cosas triviales, a veces, todo el mundo las pasa por alto", dijo Vignoli en la inauguración el martes de la exposición veraniega de la ciencia en la Royal Society de Londres. "Es extraño que después de tanto tiempo uno pueda descubrir algo nuevo en las flores".

Hasta ahora los científicos han demostrado que las abejas pueden distinguir la iridiscencia de las flores y sospechan que los insectos prefieren las flores más llamativas.

Los ópalos son iridiscentes, al igual que varias especies de insectos, como algunos escarabajos y mariposas. La iridiscencia es común en pájaros, especialmente en los colibríes.

Sin embargo, hasta hace muy poco la iridiscencia en plantas fue pasada por alto. En parte pudiera deberse a que el brillo en los oscuros pétalos de ciertos tulipanes no es tan llamativo como el azul de las mariposas Morpho, que puede ser visto a casi un kilómetro de distancia.

En el caso de las flores liatris, la iridiscencia se manifiesta en la parte ultravioleta del espectro, que no es visible para los humanos, pero sí para las abejas.

___

En internet:

Exposición veraniega de la Royal Society: http://royalsociety.org/Summer-Science/

Raphael G. Satter tiene su cuenta en Twitter en http://twitter.com/razhael