Los residentes de la zona metropolitana de Phoenix respiraban el miércoles un aire marrón neblinoso y una capa de tierra cubría los automóviles y los edificios el miércoles después de una descomunal tormenta de arena la noche anterior.

El virtual muro de arena que descendió en el valle al anochecer redujo drásticamente la visibilidad en el área, paralizando todos los vuelos que despegan y arriban en el aeropuerto Phoenix Sky Harbor, hasta que mejoren las condiciones.

Los vientos derribaron arboles, dispersaron muebles de patio y causaron condiciones peligrosas en las carreteras.

La tormenta interrumpió el servicio eléctrico a unos 9.400 clientes de la empresa Salt River Project, reportó el diario The Arizona Republic.

El miércoles, el techo blanco del Campo Chase, hogar de los Diamondbacks de Arizona donde se jugará el Juego de Estrellas de Grandes Ligas de béisbol la semana próxima, amaneció cubierto de una capa gruesa de tierra marrón.

El Servicio Meteorológico Nacional en Phoenix dijo que había una posibilidad menor de tormentas el miércoles por la noche, que podrían incluir ráfagas de polvo.

La tormenta del martes fue parte de la temporada de monzón de Arizona, que normalmente empieza a mediados de junio y dura hasta septiembre.

La nube de polvo que pasó por el valle de Phoenix se formó en la tarde durante una tormenta en la área de Tucson. Se desplazó por el desierto antes de azotar la ciudad como una ola enorme, dijo el meteorólogo Paul Iñiguez.

Datos de radar revelaron que el gran muro de arena alcanzó entre 2.400 y 3.000 metros (8.000 y 10.000 pies), agregó.

"Esto fue muy impresionante", dijo Iñiguez a The Associated Press. "Escuchamos a muchas personas que han vivido varias tormentas decir que fue la peor que habían visto", agregó.