La principal cúpula empresarial de Nicaragua demandó hoy "firmeza" al Gobierno de Daniel Ortega y poner fin al bloqueo en las vías públicas que, por noveno día consecutivo, mantienen cientos de productores en reclamo a una renegociación de sus deudas, de unos 35 millones de dólares.

"El Gobierno debe ser firme. No puede seguir chantajeado por un grupo que ya le ha hecho mucho daño a la economía nicaragüense", dijo a periodistas el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) de Nicaragua, José Adán Aguerri.

Cientos de manifestantes, organizados en el llamado Movimiento de Productores, Comerciantes, Microempresarios y Asalariados, conocido localmente como "No Pagos", bloquearon este martes el punto de conexión San Benito, municipio de Tipitapa, 22 kilómetros al norte de Managua.

El líder de ese movimiento, el exalcalde sandinista del municipio de Jalapa (norte) Omar Vílchez dijo a Efe que ese bloqueo es "indefinido".

Afirmó que abandonaron su protesta en el punto de conexión San Isidro, que une a las provincias occidentales de León y Chinandega, iniciada ayer.

La interrupción del tráfico de vehículos en varios puntos de la Carretera Panamericana es para obligar al Gobierno y a las entidades financieras a renegociar las deudas, explicó Vílchez.

Según la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), el bloqueo por una semana de la carretera que conecta a Río Blanco, un municipio productor de leche, les provocó pérdidas de 700.000 litros del producto, por un valor de 1,8 millones de dólares.

El líder empresarial afirmó que en los dos últimos años ese movimiento ha ocasionado pérdidas a la economía nicaragüense por 80 millones de dólares.

El director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Microfinancieras (Asomif), Alfredo Alaniz, dijo a periodistas que "han sido amplios en ofrecer condiciones de reestructuración" a ese movimiento.

"Incluso se aprobó una ley de moratoria a la cual no se acogió prácticamente ninguno de ellos, de tal manera que no vemos en ellos ninguna voluntad de resolver el problema y todo lo quieren gratis", criticó Alaniz.

Asomif, que aglutina a 22 empresas que otorgan créditos anuales por 160 millones de dólares, ha propuesto a cada deudor renegociar sus deudas bilateralmente, no en conjunto.

"Hay muchos que se afilian a ese movimiento con el objeto de no pagar, aunque tienen capacidad de hacerlo", denunció Alaníz, que precisó en 15 millones de dólares la deuda de 1.500 productores con las entidades que integran Asomif.

Por su lado, el vicepresidente de Nicaragua, Jaime Morales Carazo, rechazó que el Estado asuma la deuda de esos productores "porque sería fomentar una cultura que es perjudicial para el país" y calificó como "incorrecto" bloquear las vías públicas.

En tanto, el representante del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Nicaragua, el argentino Gabriel Di Bella, dijo hoy que "justamente aprobar una ley de microfinanzas fue para poner en claro que el sector tenía que estar regulado de manera razonable para evitar justamente este tipo de problemas".

Ese grupo es el mismo que desde hace tres años organizó el llamado "Movimiento del No Pago" y protagonizó hechos violentos contra entidades financieras en el norte del país, para protestar contra lo que califican de "intereses leoninos" de hasta 60 por ciento anual cobrados por las microfinancieras.

La Policía Nacional vigila la protesta, para evitar choques entre los manifestantes y los transportistas, pero no se ha producido ninguna detención.