El juicio a la magistrada venezolana María Lourdes Afiuni, acusada por la supuesta liberación irregular del exbanquero Eligio Cedeño, entró en su cuarto mes de parálisis con una nueva negativa hoy de la jueza a presentarse al inicio de la vista por considerar que el magistrado a cargo no es objetivo.

"Hoy estaba fijado el inicio del juicio oral y público y es reiterada nuestra posición de no ir a un juicio con un juez parcializado, con un juez que dice que siempre será leal al presidente (Hugo Chávez) y que daría hasta su vida por la revolución", dijo a Efe el abogado de Afiuni, José Graterol.

En diciembre de 2009, Chávez pidió "pena máxima" para la jueza Afiuni tras liberar a Cedeño, quien inmediatamente se marchó del país a Estados Unidos, donde, en mayo pasado, le concedieron asilo político.

Afiuni fue detenida entonces y permaneció en prisión hasta febrero de pasado, cuando se le concedió el beneficio de casa por cárcel por razones de salud bajo la condición de que comparezca cada quince días ante los tribunales.

El magistrado fijó inicialmente el inicio del juicio para el pasado 31 de marzo, pero las repetidas negativas de la magistrada a presentarse en rechazo al juez Paredes mantienen el proceso congelado.

"Ella ha estado en su casa, se ha presentado cada 15 días, y tiene la prohibición de comunicarse con medios nacionales e internacionales, cosa que también ha cumplido", recordó Graterol, al asegurar que lo único que no ha aceptado la jueza es que el magistrado de su caso sea Paredes.

"¿Qué le cuesta a ese señor, si ya sabe que somos enemigos manifiestos de él, separarse de la causa? Posiblemente le costará el cargo, esto lo que demuestra es que no solo es un juez parcializado sino dirigido por el Ejecutivo nacional, lo que demuestra que lamentablemente en nuestro país no hay autonomía", dijo el abogado.

Organismos internacionales de derechos humanos como Amnistía Internacional (AI) han solicitado a las autoridades venezolanas la liberación de Afiuni alegando que en este caso hay una "indebida interferencia política por parte del Ejecutivo".

El abogado señaló que han recibido comunicaciones de algunos países con respecto a la intención de enviar observadores internacionales al juicio.

Graterol también se refirió a la postura sobre el caso del lingüista y filósofo estadounidense Noam Chomsky, próximo a las ideas del Gobierno venezolano y quien la semana pasada manifestó en Estados Unidos su desacuerdo con el proceso seguido a Afiuni, para quien pidió la libertad.

"Tomando en cuenta que el presidente le tiene tanto respeto a este lingüista, esperamos que le ponga atención a sus palabras", dijo.

Chávez denunció en diciembre de 2009 que la liberación de Cedeño, acusado de estafa al Estado, fue planificada entre los abogados del empresario, la jueza, secretarias y alguaciles del tribunal con una citación a una audiencia sin la presencia del fiscal del caso en la que se le liberó, para que saliera por una puerta secundaria del tribunal.