El representante del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Managua, el argentino Gabriel Di Bella, dijo hoy que Nicaragua debe "tener cuidado" en cómo utiliza los flujos de cooperación y sugirió focalizar el tema de los subsidios.

"Siempre hay que tener cuidado en cómo se utilizan estos flujos de cooperación, no solamente los de Venezuela", dijo a periodistas el ejecutivo del FMI, luego de participar en la presentación de un informe sobre la situación económica de este país.

Di Bella explicó que si los flujos de cooperación generan gastos "demasiados altos, que no puedan ser después sostenidos en el tiempo", se debe "encontrar la forma de ir ajustando gradualmente para, justamente, poder sostenerlos".

Sugirió, por tanto, "prestar atención" al uso de la cooperación y "focalizar más los subsidios" para encontrar la forma de hacer "esos gastos sostenidos".

Puso como ejemplo el subsidio aprobado por Nicaragua de 107,2 millones de dólares proveniente de la cooperación venezolana para subsidiar la tarifa de energía eléctrica a 528.000 clientes que consumen menos de 150 kilovatios al mes.

En ese sentido, dijo que la tarifa eléctrica debe reflejar el costo verdadero de la generación "de manera progresiva" y que los subsidios cubran únicamente a "aquellos sectores que efectivamente tienen que estar focalizados".

"Hay una razón coyuntural, que es la que está esgrimiendo el Gobierno (para autorizar el subsidio), que es una situación atendible", pero "es necesario tener una política a largo plazo que asegure la estabilidad del sector eléctrico", razonó.

Esa política a largo plazo también debe tener en cuenta a esos sectores que "deben ser subsidiados", añadió.

Asimismo, Di Bella afirmó que el FMI sigue "muy de cerca" el tema de la cooperación venezolana en Nicaragua, que ascendió a 511 millones de dólares en 2010.

"Hemos insistido en la necesidad de que los recursos sean transparentemente informados tanto en magnitudes como en sus usos", sostuvo.

Aseguró que en la Carta de Intención suscrita por Nicaragua con ese organismo en octubre de 2007 "hay un compromiso muy claro del Gobierno de evitar que la utilización de estos recursos provoque fluctuaciones macroeconómicas indeseadas".

Los fondos de la cooperación venezolana suman 1.599,9 millones de dólares desde que el presidente Daniel Ortega, que se presentará a una polémica reelección en los próximos comicios de noviembre, asumió el poder en enero de 2007.

Esos recursos, administrados al margen de la ley del presupuesto nacional, son canalizados a través de la empresa mixta petrolera Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), que se encarga de suministrar combustible.

Albanisa está integrada por PDV Caribe, filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), y la estatal Petróleos de Nicaragua (Petronic) y está a cargo de la importación de hasta 10 millones de barriles anuales de petróleo de Caracas a Managua en el marco de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA).