Un teniente del ejército y siete soldados fueron condenados a 60 años de cárcel cada uno por el homicidio de cuatro labriegos a los que presentaron como guerrilleros muertos en combates, informó el miércoles la Fiscalía General.

"Las (cuatro) víctimas fueron sacadas por la fuerza de sus casas... no hubo combates... eran campesinos que fueron baleados por la espalda" por el grupo de militares, aseguró la Fiscalía en un comunicado.

Las muertes ocurrieron el 14 de marzo de 2006 en una zona rural de Yarumal, en el departamento de Antioquia y a unos 290 kilómetros al noroeste de Bogotá, añadió la Fiscalía en la nota divulgada en su página de internet.

La condena fue impuesta por un tribunal penal de Yarumal y durante el proceso "mediante testimonios y pruebas recogidas en el lugar de los hechos, la Fiscalía demostró más allá de toda duda razonable que las víctimas... eran campesinos".

Desde finales de 2008, cuando se descubrió que algunas bajas reportadas por militares en realidad eran ejecuciones extrajudiciales, la Fiscalía ha recibido denuncias de que 2.701 personas habrían sido víctimas de esta práctica.

De esas 2.701 supuestas víctimas, 128 eran mujeres y 135 menores de edad, de acuerdo con datos de la Fiscalía.

Según estadísticas de ese organismo investigador, hasta abril 344 militares habían sido condenados por estos hechos. Por lo menos otros 700 uniformados están vinculados a procesos penales en la Fiscalía y en juzgados de Colombia.

En octubre de 2008, el entonces mandatario Alvaro Uribe (2002-2010) y el actual presidente Juan Manuel Santos, quien para el momento del escándalo de las ejecuciones era el ministro de Defensa, destituyeron a 27 militares, entre ellos a tres generales, que por acción u omisión habrían tenido alguna responsabilidad en esas ejecuciones.