Al menos 183 miembros de grupos armados ilegales y de la delincuencia organizada murieron en enfrentamientos con el Ejército de Colombia en el primer semestre de este año, según un informe de esta fuerza divulgado hoy en Bogotá.

En el período, las tropas realizaron más de 8.000 operaciones en todo el territorio nacional, dentro de una ofensiva que, según la misma fuente, "desencadenó no menos de 622 combates".

La evaluación destaca que estos enfrentamientos "permitieron la neutralización de 2.102 acciones terroristas y la ocupación y destrucción de 322 campamentos".

Además de los muertos, las operaciones de estos seis meses dejaron 2.744 capturas y 646 deserciones, agrega el informe, que resalta que, en total, suman 3.573 los "terroristas y delincuentes dejados fuera de combate" en el período.

El balance muestra que la mayoría de ellos, 1.855, pertenecían a la delincuencia organizada, mientras que 366 hacían parte de bandas criminales (neoparamilitares) y 214 de redes narcotraficantes.

Otros 1.012 eran guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), 121 insurgentes del rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN) y 4 miembros de la disidencia del disuelto Ejército Popular de Liberación (EPL).

El informe también detalla que las tropas decomisaron en el semestre 1.516 armas de fuego y más de 19 toneladas de explosivos, al igual que 208 vehículos y 13 embarcaciones, entre otros medios de transporte.

Asimismo, destruyeron 9.622 artefactos explosivos y neutralizaron diez campos minados, cuatro carros-bomba y 166 bombonas de gas doméstico cargadas con explosivos.

Según el ejército colombiano, estas cifras "reflejan la contundencia de las operaciones militares" en Colombia.

El país afronta un conflicto armado interno que lleva casi medio siglo.