Al menos 40 rebeldes vinculados a al-Qaida han murieron en dos días de ataques aéreos y enfrentamientos con fuerzas del gobierno, informó el martes la agencia estatal de noticias de Yemen.

El reporte de la agencia de noticias SABA señaló que los ataques del gobierno comenzaron después de que milicianos trataron de asaltar un campamento militar en la provincia sureña de Abyan, donde combatientes islámicos han tomado control de varios poblados.

Los apoderamientos de los rebeldes son parte de un caos que se extiende cada vez más en Yemen desde que en febrero comenzaron las manifestaciones populares que exigen la salida del presidente Alí Abdalá Salé, quien está siendo atendido en Arabia Saudí de heridas que sufrió durante un ataque contra su palacio en la capital del país ocurrido el mes pasado.

El reporte de SABA agregó que dos soldados del gobierno murieron y otros 20 resultaron heridos en el combate en Abyan.

La facción de al-Qaida en Yemen, conocida como al-Qaida en la Península Arábiga, es considerada una de las más activas de la red terrorista y ha sido vinculada a varios atentados contra objetivos estadounidenses, incluida la conspiración para detonar un avión de pasajeros con destino a Detroit en diciembre del 2009 y el envió por correo de explosivos que fueron interceptados en Dubai y Europa el año pasado.

El grupo rebelde que encabezó los ataques en el área de Abyan, Ansar al-Sharia, publicó el mes pasado los nombres de 12 oficiales militares a los que juró matar por participar en medidas de fuerza contra sus combatientes.

En Arabia Saudí, el príncipe Saud al-Faisal, ministro de Relaciones Exteriores del país, dijo que la salud del presidente yemení "es buena en general". No proporcionó más detalles sobre la condición de Salé o sus planes.

Al-Faisal habló así en Riad, capital saudí, durante una conferencia de prensa conjunta con su homólogo británico William Hague.