Las fuerzas armadas tomaron el martes el papel principal en las celebraciones del bicentenario de Venezuela, y probablemente también asuman un papel importante en el futuro político del país si Hugo Chávez llega a verse obligado a dejar la presidencia a causa del cáncer.

Miles de efectivos marcharon bajo el estruendo de los aviones de combate y helicópteros, mientras la voz del anunciador declaraba que la nación es "libre, socialista, independiente".

Altos mandos militares aparecieron al lado de Chávez, un ex paracaidista, mientras éste saludaba a los participantes del desfile desde el interior del palacio presidencial. La imagen evocó otros momentos importantes en la carrera de Chávez, como el golpe del 2002 en su contra, en el cual miembros leales del ejército llegaron a su rescate.

A pesar de que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana dio una imagen de estar plenamente unida, algunos analistas y ex oficiales dijeron que hay añejas divisiones internas entre aquellos que apoyan firmemente la política socialista de Chávez y quienes no. Si los problemas de salud del mandatario empeoran, algunos creen que las tensiones latentes podrían reventar en las filas y el ejército podría terminar teniendo un papel crucial en cualquier transición a un nuevo liderazgo.

"Claramente será un actor importante en los días por venir", dijo Diego Moya Ocampos, analista político de IHS Global Insight, de Londres. El ejército es "la única institución que tendría el poder para presionar a los actores políticos para generar resultados".

Pero mucho depende de la salud de Chávez, de 56 años.

En el discurso que pronunció para el desfile, el mandatario dijo que estaba contento de haber regresado tras someterse a una cirugía en Cuba en la que se le extirpó un tumor canceroso, pero que su tratamiento le impedía participar en las festividades.

"Aquí estoy, en recuperación, pero aún recuperándome. Hemos iniciado otra larga marcha", dijo Chávez en un discurso de unos 12 minutos que pronunció bajo la imagen del héroe independentista Simón Bolívar, en cuyo honor fue nombrado el movimiento socialista Revolución Bolivariana del mandatario.

Un oficial castrense le respondió desde un tanque: "La fuerza armada, junto a usted, saldremos del abismo".

Las tropas ataviadas con uniformes de combate marcharon en formación, mientras que otros lo hicieron vestidos con uniformes de la era colonial. El desfile conmemoró el 200mo aniversario de cuando Venezuela se independizó de España en 1811.

Algunos analistas dicen que hay múltiples facciones dentro de las fuerzas armadas, incluyendo un amplio contingente de oficiales de medio rango que son soldados profesionales, o "institucionalistas", sin filiación alguna con el movimiento socialista de Chávez. Esa situación ha sido en los últimos años una fuente de tensión por el nuevo saludo instituido por Chávez que es repetido por los soldados: "¡Patria socialista o muerte!"

Los analistas consideran que los oficiales de medio rango se inclinarían a preferir una transición constitucional del poder en caso de la salida del presidente.

En contraste, el alto mando de Chávez está abiertamente a favor de su proyecto socialista y le es leal.

"Vamos a ver al alto mando militar cada vez más politizado", dijo Rocío San Miguel, quien dirige una organización no gubernamental que observa los asuntos de seguridad y defensa en Venezuela.

Las autoridades militares de Venezuela "han demostrado históricamente tener un olfato muy agudo para entender las alternativas reales de poder, y para entender cuándo es el declive o el ocaso de otros poderes", afirmó San Miguel. Indicó que de ninguna manera está insinuando que Chávez esté en declive, y dijo que mucho dependerá de cómo evolucione su salud.

El prominente opositor de Chávez, Diego Arria, ex embajador de Venezuela ante la ONU, estimó en un correo electrónico que Chávez se vio obligado a regresar de Cuba "al ver el conflicto interno en su propio partido con los principales jerarcas civiles y en las fuerzas armadas".

Los aliados de Chávez han negado enérgicamente ese tipo de divisiones y han señalado que la institución castrense mantuvo un firme apoyo al gobierno durante el período de casi un mes que Chávez estuvo en Cuba.

Aunque Chávez no participó en la parada, hizo sentir su presencia en Twitter, donde su cuenta mostró 10 mensajes el martes desde las 14:00 horas, incluyendo siete en una hora durante y después del desfile.

En un mensaje agradeció a Rusia, "a su gobierno y a su apoyo", en referencia a los cazas de fabricación rusa que volaron sobre la marcha. "Hoy sí tenemos una Fuerza Armada de verdad Armada! Qué Moral! Qué Mística! Felicitaciones!".

Moya Campos consideró que si Chávez vuelve a ser "el caudillo", entonces las tensiones se van a disipar antes de las elecciones presidenciales del 2012.

Pero, señaló, si Chávez muestra de nuevo indicios de debilidad en tal forma que pueda reabrir un debate tras bambalinas sobre la sucesión del presidente, lo cual es una cuestión muy sensible dentro de las mismas fuerzas armadas, entonces eso podría ser otro asunto.

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El periodista de The Associated Press Jack Chang contribuyó en la información.