Una historia de amistad, traición y supuesta radicalización se ventila en una corte federal del condado de Brooklyn en la ciudad de Nueva York.

Betim Kaziu es acusado de conspiración para proveer ayuda a terroristas extranjeros. El testigo estelar de la fiscalía es su ex amigo Sulejah Hadzovic, quien se ha declarado culpable de los cargos.

Ambos hombres realizaron un viaje a El Cairo en 2009. Una vez ahí, según relató Hadzovic, fueron a la escuela, intentaron adquirir armas y contemplaron llevar las armas a Irak, a Afganistán, a Pakistán, al territorio palestino o a Somalia.

Hadzovic dijo que titubeó y regresó a casa para reconciliarse con sus padres. Al llegar a su hogar fue arrestado y aceptó testificar en contra de su amigo.

Kaziu asegura que es inocente y sus abogados señalan que él nunca ha sido un peligro.