Cientos de productores, comerciantes, asalariados y pequeños empresarios paralizaron hoy, por octavo día consecutivo, el tráfico de vehículos en un tramo de la Carretera Panamericana que conecta a Nicaragua con Honduras, en reclamo a una renegociación de sus deudas, de unos 35 millones de dólares.

Los manifestantes, organizados en el llamado Movimiento de Productores, Comerciantes, Microempresarios y Asalariados, conocido localmente como "No Pagos", mantienen bloqueados diferentes vías en el norte del país desde hace una semana, dijo a Efe el líder de ese movimiento, Omar Vílchez.

Vílchez, un exalcalde sandinista del municipio de Jalapa, fronterizo con Honduras, afirmó que un grupo de productores logró paralizar este lunes el tráfico de vehículos en el punto de conexión San Isidro, que une a las provincias occidentales de León y Chinandega.

Agregó que la Policía Nacional evitó la interrupción del tránsito en el municipio de Somoto, 216 kilómetros al norte de Managua, otra vía importante para el transporte de carga en Centroamérica que se aprestaban a bloquear.

Anunció que otro grupo de productores intentará bloquear mañana, martes, el punto de conexión San Benito, en el municipio de Tipitapa, 22 kilómetros al norte de Managua, también en la Carretera Panamericana, que también se había anunciado se bloquearía hoy.

La Policía vigila la protesta, para evitar choques entre los manifestantes y los transportistas, pero no se ha producido ninguna detención, aunque un portavoz anunció hoy que a partir de mañana impedirá cualquier bloqueo de carreteras.

La interrupción del tráfico de vehículos en varios puntos de la Carretera Panamericana, explicó Vílchez, es para "forzar" al Gobierno y a las autoridades de las instituciones financieras a renegociar las deudas y suspender el desalojo de 2.500 familias que perdieron sus propiedades, aunque aún siguen en posesión de ellas.

Vílchez reafirmó que hasta hoy ni el Gobierno ni las entidades microfinancieras han establecido contacto para responder a sus demandas.

La organización suspendió hoy, tras una semana de protestas, la interrupción del tráfico en el municipio de Río Blanco, 248 kilómetros al noreste de Managua, donde decenas de camiones estaban varados con distintos productos.

Ese grupo es el mismo que desde hace tres años organizó el llamado "Movimiento del No Pago" y protagonizó hechos violentos contra entidades financieras en el norte del país, para protestar contra lo que califican de "intereses leoninos" de hasta 60 por ciento anual cobrados por las microfinancieras.

Por su lado, la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac) criticó hoy en un comunicado a esos productores por bloquear por una semana la carretera de Río Blanco, un municipio productor de leche.

Según Canislac, esas protestas le ocasionaron pérdidas de 700.000 litros de leche a los productores de esa zona, por un valor de 1,8 millones de dólares.

"Al final quienes pagan las consecuencias son los consumidores, los que no tendrán productos (lácteos) en los puestos de ventas debido a este movimiento", advirtió esa cámara.

Ni el Gobierno sandinista ni la Asociación Nicaragüense de Microfinancieras (Asomif), que aglutina a 22 empresas que otorgan créditos anuales por 160 millones de dólares, se han pronunciado sobre las demandas y protestas del "Movimiento No Pagos".