El ministro chileno de Hacienda, Felipe Larraín, descartó hoy que la economía chilena se esté recalentando, pese al crecimiento del 7,3 por ciento interanual anotado en mayo, y vaticinó cifras más moderadas para el segundo semestre.

El Banco Central informó hoy que en mayo, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), que anticipa el comportamiento del Producto Interior Bruto (PIB), se expandió un 7,3 % respecto al mismo mes del año pasado, para acumular una expansión del 8,5 % interanual en los primeros cinco meses de 2011.

El emisor revisó al alza, el pasado junio, su proyección de crecimiento para este año y la dejó en un rango de entre 6 y 7 por ciento.

En declaraciones a los periodistas durante una visita a una industria, Larraín dijo que el crecimiento será más moderado en el segundo semestre, pero destacó el "crecimiento sostenido" que están mostrando los sectores positivos, lo que supone además "una importante creación de empleo".

Para el jefe de las finanzas chilenas, lo importante de las últimas cifras es que la base de comparación -en los mismos períodos del año pasado- ya están despegadas de los efectos del terremoto del 27 de febrero de 2010, lo que "es una cosa que debemos destacar".

A juicio de Larraín, la economía chilena está experimentando "un rebalanceo", con un desplazamiento del crecimiento desde los sectores más ligados a la demanda, hacia aquellos mas ligados a la oferta.

En mayo, explicó, los sectores que más impulsaron el crecimiento del 7,3 % fueron la Industria, Minería y Servicios de Transporte, superando al Comercio, que en los meses anteriores fue el que más incidió en la expansión de la actividad.

"Este rebalanceo muy positivo", sostuvo el ministro, quien también destacó que las presiones inflacionarias de meses anteriores tendieron a moderarse, con bajas en los precios de los combustibles en los últimos meses.

"Estamos en una posición positiva y se confirma que creceremos en 2011 sobre el 6 por ciento", remató.