Autoridades entregaron a sus familiares los cuerpos de dos de 193 víctimas localizadas en fosas clandestinas en el estado norteño de Tamaulipas, con lo cual suman 20 los cadáveres identificados.

La Procuraduría General de la República (PGR) informó en un comunicado que los últimos dos cuerpos identificados corresponden a personas procedentes del Estado de México y de Guerrero.

En abril las autoridades comenzaron a excavar fosas clandestinas en la municipalidad de San Fernando, Tamaulipas, donde encontraron 193 cadáveres, entre los que se cree había migrantes mexicanos que buscaban cruzar a Estados Unidos.

Las primeras investigaciones han señalado que las víctimas eran pasajeros de autobuses que fueron secuestrados cuando se dirigían hacia la frontera norte mexicana, en un hecho atribuido al cartel de las drogas de Los Zetas.

Hasta ahora han sido detenidos 81 presuntos delincuentes involucrados en los secuestros y asesinatos.

La semana pasada fue detenido un presunto sicario de Los Zetas, quien declaró que uno de los propósitos de detener a las personas en los autobuses era para identificar a posibles miembros del cartel rival del Golfo.

En agosto de 2010 fueron asesinados en el mismo municipio de San Fernando 72 migrantes, en su mayoría centro y sudamericanos. Los Zetas también fueron responsabilizados del crimen.

El hallazgo de fosas clandestinas se ha incrementado en los últimos meses, sobre todo en el norte del país, en medio de la lucha contra el narcotráfico que mantiene el gobierno federal.

La violencia atribuida al crimen organizado y el narcotráfico ha dejado más de 35.000 muertos desde diciembre del 2006.