El comisionado de la NFL, Roger Goodell, y el líder de la asociación de jugadores DeMaurice Smith han cedido por dos días a los abogados el papel protagónico en las negociaciones que buscan poner fin al cierre patronal que amenaza la realización de la próxima temporada.

Los abogados de ambas partes están redactando y distribuyendo textos y detalles contractuales que podrían agilizar el proceso para firmar un nuevo convenio colectivo.

"Los dueños no abrirán las puertas sin que haya un documento firmado", dijo el martes a The Associated Press una persona enterada de las conversaciones. "Así que este papeleo es importante y debe hacerse" el martes y el miércoles.

La persona habló a condición de permanecer anónima porque un juez ha dado instrucciones de no revelar los detalles de las negociaciones mediadas que ordenó el tribunal.

El contrato colectivo de 1993 se vio frenado por el volumen de documentos que debió prepararse.

La reunión del martes duró hasta el atardecer. Goodell y Smith no estuvieron en el encuentro en las oficinas generales de un despacho de abogados en Manhattan. El jueves, el comisionado y el líder gremial reanudarán sus discusiones, ante propietarios y jugadores de los equipos.

Esas conversaciones podrían durar hasta el fin de semana si un nuevo contrato colectivo parece inminente, dijo la persona. Las partes no se reunieron en los fines de semana durante las negociaciones llevadas a cabo en junio.

El tiempo se vuelve un factor cada vez más relevante en las discusiones. Estaba prevista la apertura de los campamentos de entrenamiento de los Rams y de los Bears en menos de tres semanas, y esos equipos tendrían que disputar el partido del Salón de la Fama, el 7 de agosto.

El resto de los campamentos abriría aproximadamente una semana después, y hay varios encuentros de pretemporada programados para el segundo fin de semana de agosto.