El "debate por la falta de debate" ha quedado en el centro de la campaña para la elección el próximo domingo del alcalde de Buenos Aires, una discusión que margina a las grandes preocupaciones del electorado porteño.

Por primera vez en quince años, los comicios en la capital se celebrarán sin una instancia previa de debate formal entre los tres principales candidatos.

El conservador Mauricio Macri, que aspira a renovar su mandato de alcalde, y el senador peronista Daniel Filmus, a quienes los sondeos señalan como los candidatos favoritos, han jugado a las escondidas y puesto múltiples excusas para evitar cruzarse en los medios de comunicación.

Filmus, candidato de la presidenta argentina, Cristina Fernández. se negó a participar en un debate con Macri y con el cineasta Fernando "Pino" Solanas - del izquierdista Proyecto Sur y tercero en los sondeos- en el canal de cable Todo Noticias, uno de los medios que más critican a la mandataria.

Solanas, quien ocupa una banca de diputado, se ofuscó porque en ese mismo canal Macri "tampoco quiso" debatir con él.

El senador elegido por la jefa del Estado como candidato del peronista Frente para la Victoria propuso debatir en el terreno "neutral" de la Universidad de Buenos Aires, con "acceso igualitario" para toda la prensa, pero Macri rechazó el convite.

El candidato oficialista, Solanas y otros postulantes expusieron este lunes sus proyectos en otro canal de televisión sin la presencia del alcalde, líder de la alianza conservadora Propuesta Republicana (PRO).

"En la política argentina, en general, desde hace algún tiempo se discuten muy poco los programas, las ideas y las políticas, y demasiado los atributos personales de los candidatos", dijo a Efe Fernando Straface, director ejecutivo del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento.

Esta organización no gubernamental y Poder Ciudadano promovieron sin suerte un debate entre los tres principales candidatos, una instancia sin la cual, argumentan, se está privando a los ciudadanos de conocer las propuestas de quienes aspiran a representarlos.

"Temas a la ciudad no le faltan, pero sí falta un debate político, no solo la instancia del debate electoral sino también de confrontación de modelos de ciudad y de gestión", advirtió Hernán Charosky, director ejecutivo de Poder Ciudadano.

"De un modo u otro, cada candidato se aferra a su identidad y a sus pre-conceptos sobre sus oponentes, pero lo que menos se escucha son discusiones de modelos de gestión y de desarrollo urbano", añadió Charosky a Efe.

Durante la campaña, "grandes temas" como los problemas de seguridad, higiene y transito y las notorias desigualdades entre el sur y el norte de la capital argentina han aparecido en boca de los candidatos en actos y entrevistas, pero no ha habido una discusión real de cómo abordarlos.

De acuerdo a una encuesta de la consultora privada Equis, para un 84,1 por ciento de los consultados la inseguridad es el principal problema de la ciudad, a cuyos 2,9 millones de habitantes también les preocupan problemáticas ligadas a la salud, la educación o el tránsito.

La falta de debate entre los tres candidatos mejor posicionados en las encuestas no solo rompe con una "sana tradición" que buscaba consolidarse en Buenos Aires sino que sienta "un mal precedente" para los comicios generales del 23 de octubre próximo, coincidieron los analistas consultados.

Destacaron que se pierde la ocasión de fomentar uno de los hábitos de la cultura democrática cuando "nunca" en la historia de Argentina ha habido un debate entre candidatos presidenciales.

Con un peso del 8,6 por ciento en el padrón nacional y 2,4 millones de personas habilitadas para votar, la capital es el tercer mayor distrito electoral de Argentina, detrás de las provincias de Buenos Aires (10,7 millones) y Córdoba (2,5 millones) .

Además de elegirse al alcalde, los porteños renovarán 30 bancas de la Legislatura comunal y, por primera vez, votarán a los representantes de cada una de las quince comunas en las que se ha dividido la ciudad.