WASHINGTON, EEUU.- El juez en el proceso por perjurio que se sigue a Roger Clemens y que comienza este miercoles analiza si admitirá alegatos escandalosos contra el lanzador, y probablemente no permitirá que una fila de sus ex compañeros en los Yankees de Nueva York testifiquen sobre la forma en que ellos mismos consumieron drogas.

El juez federal de distrito Reggie Walton realizó este martes una audiencia previa al juicio para contemplar que deben escuchar los jurados sobre el entrenador de acondicionamiento físico Brian McNamee, quien ha dicho que inyectó varias veces esteroides y hormona del crecimiento humano a Clemens durante la decada en la que ambos trabajaron juntos.

La defensa de Clemens se concentra en convencer a los jurados de que McNamee es un mentiroso, así como que drogó y violó a una mujer en una piscina de Florida mientras viajaba con los Yankees en el 2001.

McNamee fue interrogado por la policía local y ha admitido que engañó a las autoridades, pero nunca ha sido acusado y ha dicho que trató de evitar que la mujer se ahogara.

Walton dice estar preocupado por la posibilidad de que el alegato sobre la violación resulte "extremadamente perjudicial", pero los abogados de Clemens dicen que este argumento mostrará por que McNamee tendría un móvil para inventar evidencias respecto de que había inyectado drogas ilegales a su cliente.

La investigación se realizó en el 2001, el mismo año en que Clemens ayudó a llevar a los Yankees al título de la Serie Mundial y en que McNamee dijo haber decidido guardar las agujas y la gasa que habría utilizado para aplicar las inyecciones al lanzador.

El contrato de McNamee no fue renovado tras la investigación en Florida. El abogado de Clemens, Rusty Hardin, dijo que esos hechos en el 2001 llevaron a que McNamee comenzara a fabricar evidencias contra Clemens, para proteger sus propias finanzas. Clemens contrató a McNamee como entrenador personal durante varios años, pero Hardin dijo que su cliente no conocía entonces la gravedad de lo ocurrido en Florida.

Hardin refirió tambien "otro incidente de violación" en Seattle, que habría involucrado a McNamee, pero no explicó lo ocurrido.

Walton dijo que se reservaría hasta que haya comenzado el juicio la decisión final sobre si permitiría que los alegatos de violación fueran mencionados.

Clemens escuchó atento pero no habló en la audiencia. Vestía un traje oscuro y una camisa azul claro, con una corbata de ese mismo color. Parecía más sobrio, ya sin los toques de tinte rubio ni el traje a rayas con la corbata plateada, que usó en su aparición anterior.