Los soldados sirios y otras fuerzas leales al gobierno mataron a disparos a 11 personas el martes, mientras los residentes levantaron barricadas para prevenir el avance de los tanques que sitian la ciudad de Hama, dijeron activistas.

Los residentes de Hama, que se ha convertido en foco de resistencia contra el presidente autoritario Bashar Assad, quemaron neumáticos, colocaron barreras de arena e instalaron otros obstáculos para bloquear el avance militar, dijo Rami Abdul-Rahman, director del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres.

"Hay un desafío civil abierto en Hama. Existe la determinación de no someterse a tanques ni vehículos militares", agregó Abdul-Rahman, citando versiones de médicos y testigos.

Dijo que por lo menos 11 personas murieron, citando testimonios de médicos y testigos.

El lunes, las fuerzas sirias sitiaron Hama y bloquearon los caminos que conducen a la ciudad, en un aparente intento por retomar el control de la ciudad un mes después que las fuerzas de seguridad se retiraron de ella. Unas 300.000 personas protestaron contra el régimen en Hama la semana pasada.

Hama, que tiene antecedentes de militancia contra el régimen de Assad, fue atacada por el padre y antecesor de Assad en una represión masiva hace casi tres décadas. En 1982, Hafez Assad ordenó al ejército aplastar una rebelión de fundamentalistas suníes y mató entre 10.000 y 25.000 personas, dijeron grupos defensores de los derechos humanos.

La rebelión de 14 semanas contra Assad se ha mantenido pese a una represión mortífera del gobierno que ha atraído la condena internacional y sanciones. Assad enfrenta el desafío más grave a sus cuatro décadas de gobierno familiar en Siria.

Según los activistas, las fuerzas de seguridad han matado a más de 1.400 personas desde mediados de marzo, en su mayoría manifestantes inermes. El régimen atribuye la inestabilidad a "matones armados" y conspiradores extranjeros.