Técnicos chinos y militares bolivianos concluirán en breve el ensamblaje de seis aviones de combate K-8 que reforzarán el control del espacio aéreo nacional y la lucha antidrogas, informó una fuente militar.

"Estimamos que en diez días más estará concluido el ensamblaje", dijo el jefe militar en la ciudad de Cochabamba al centro del país coronel Roberto Barrionuevo. China capacitó a 24 pilotos bolivianos para manejar las aeronaves, acotó en declaraciones el martes a la emisora Erbol.

Las partes llegaron el 24 de junio en 29 contenedores, además de dos motores de repuesto, un simulador de vuelo, repuestos y herramientas.

Los aviones comprados en 57,8 millones de dólares, son ensamblados por técnicos del fabricante Aero-Technology Import & Export Corporation (CATIC) y de la Fuerza Aérea de Bolivia.

Para los pilotos militares bolivianos la nueva adquisición supone una transición de "aviones de hélice a aviones de turbina", dijo Barrionuevo a la emisora.

Los aeronaves reforzarán y modernizarán la vieja flotilla de aviones T33 que fueron acondicionadas y son utilizados para entrenamiento militar.

El presidente Evo Morales autorizó la compra de los aviones chinos después que Estados Unidos vetara la adquisición de aviones checos con tecnología estadounidense, según dijo el mandatario.

Bolivia y Estados Unidos no lograron normalizar sus relaciones desde que Morales expulso a finales de 2008 al embajador estadounidense Philip Goldberg y a la agencia antidroga DEA por sospecha de injerencia en asuntos internos del país.