El expresidente de Honduras Manuel Zelaya rindió testimonio sobre su derrocamiento, el 28 de junio de 2009, a la no gubernamental Comisión de Verdad (CDV), informaron hoy miembros de esa institución.

Uno de los miembros de la CDV, el español Luis Carlos Nieto, dijo en rueda de prensa, sin precisar detalles, que Zelaya decidió confiar su testimonio "solamente a la Comisión de la Verdad" y que lo mismo hicieron la excanciller Patricia Rodas y el exministro de la Presidencia Enrique Flores.

Agregó que la CDV, creada el 28 de junio de 2010, todavía está en la parte de investigación previa para su informe, que tiene previsto presentar en el último trimestre de 2011, posiblemente en noviembre.

Nieto señaló que el trabajo de la CDV ha sido "perturbado" por incidentes de amenazas, actos de intimidación, seguimiento e incluso un atentado contra la vida de una persona del equipo técnico de la Comisión, que no fue identificada.

A eso se suman las amenazas de muerte contra uno de los miembros de la CDV, el sacerdote hondureño Fausto Milla, y su asistente, Denia Mejía, denunciado la semana pasada en Tegucigalpa.

Las amenazas contra Milla y Mejía han continuado después de la denuncia hecha la semana pasada, según indicó la CDV en un comunicado.

Nieto recordó que el mandato de la CDV es claro, en el sentido de que su trabajo se centra en recabar información sobre violaciones a derechos humanos derivados del golpe de Estado a Zelaya en 2009, lo que dividió a los hondureños como sociedad.

Los miembros de la CDV consideran que el informe que el próximo jueves presentará la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), instalada por el Gobierno que preside Porfirio Lobo el 5 de mayo de 2010, "será incompleto porque carece de los testimonios de muchas víctimas que se han negado a brindarlo por razones de seguridad".

Otros no rindieron testimonio a la CVR "por principios, lo que fortalece los aportes que brindará el esfuerzo de la CDV, que recopila principalmente los testimonios de las víctimas antes que las reacciones de los posibles responsables", añade el comunicado.

Nieto resaltó que los informes de las dos comisiones responden a dos mandatos diferentes, porque uno es oficial y el otro surgió de las organizaciones de derechos humanos.

Por lo tanto, las conclusiones de ambas comisiones obedecen a una metodología diferente y a una concepción distinta sobre los actores en las violaciones de los derechos y en cuanto a las responsabilidades individuales, no sólo del Estado, según la CDV.