Dos palestinos murieron hoy y un tercero resultó herido como consecuencia de un ataque aéreo israelí en el campo de refugiados de Al-Bureij, en el centro de Gaza, informaron fuentes sanitarias y testigos presenciales de la franja mediterránea.

El portavoz de los servicios de emergencias en Gaza, Adham Abu Selmeya, confirmó que los dos palestinos murieron por un ataque de la aviación israelí contra la zona este del campo de refugiados, a pesar de que en un principio se informó de que pudo tratarse de un bombardeo de tanques.

Testigos presenciales dijeron que un grupo de militantes que intentaba lanzar un cohete rudimentario desde Gaza contra Israel desde una zona próxima a la frontera fue alcanzado por un misil israelí disparado desde el aire.

Relataron que habían oído una gran explosión en la zona este de Al-Bureij y luego la llegada de las ambulancias al lugar donde se encontraban los cadáveres de dos de los milicianos, mientras que un tercero, herido grave, fue evacuado al hospital.

Los milicianos pertenecían a la facción armada "Al Yihad an Tawhid", un grupo islamista radical vinculado a la red Al Qaeda y que en los últimos meses ha tratado de desafiar al gobierno de Hamás en Gaza, informaron a Efe fuentes de la franja.

El Ejército israelí informó en un comunicado que el ataque tuvo como objetivo "un escuadrón de terroristas que preparaba el lanzamiento de cohetes contra el territorio israelí desde el centro de la franja de Gaza".

La nota confirmó que aparatos de la fuerza aérea israelí dispararon e hicieron blanco en el objetivo.

Por otra parte, las Fuerzas Armadas israelíes mencionaron otro suceso armado en el que un vehículo militar que desarrollaba una actividad de rutina cerca de la frontera con Gaza fue blanco de disparos, que dejaron herido a su conductor.

Israel responsabilizó una vez más a Hamás de "cualquier actividad terrorista que proceda de la franja de Gaza".

El movimiento islamista, que controla la franja de Gaza, y otras facciones armadas palestinas mantienen un compromiso de respetar un alto el fuego y abstenerse de lanzar cohetes contra el territorio israelí, compromiso que ha sufrido numerosos altibajos.

Gaza y sus alrededores habían experimentado en los últimos meses una relativa calma.

La última muerte de un palestino por fuego israelí se produjo el pasado 15 de mayo, jornada en la que otros 67 resultaron heridos por disparos de soldados israelíes cuando se manifestaban para conmemorar la Nakba (Catástrofe), con la que recuerdan la fundación del Estado de Israel en 1948.