Dinamarca inició el martes un polémico plan para controlar en sus fronteras con Alemania y Suecia los desplazamientos de ciudadanos pertenecientes a la Unión Europea y los de fuera de ese bloque.

Las autoridades danesas dijeron que el plan, aprobado la semana pasada por el Parlamento, es necesario para evitar la entrada de delincuentes e indocumentados, en su mayoría del norte de Africa, procedentes de otras naciones de la UE, integradas en el acuerdo de Schengen, que permite la libre circulación de personas y bienes entres algunas de las 25 naciones signatarias del acuerdo.

Alemania se opuso a la iniciativa danesa por considerar que viola el espíritu, cuando no los principios, del acuerdo de Schengen.

El funcionario aduanero danés Erling Andersen dijo el martes que el refuerzo de la vigilancia fronteriza permitirá a los agentes "realizan controles más generalizados" en los puntos de entrada fronterizos.