Los demócratas de la Florida han visto en el papel aumentar el número de votantes registrados en los últimos años, debido en gran parte a un incremento de los hispanos, pero se esfuerzan por llegar a ellos y tienen poca representación entre los líderes del partido en el estado.

Eso podría causar dificultades no solamente para el futuro del partido en un estado que es casi 25% hispano, sino también para el presidente Barack Obama y el senador nacional Bill Nelson, que esperan el apoyo hispano para las elecciones del año próximo.

"Los demócratas no cultivan líderes hispanos", se quejó Freddy Balsera, director de una firma de relaciones públicas en Miami enfocada a los hispanos y que sirve en el equipo de finanzas del Comité Nacional Demócrata.

Es un problema para el partido a nivel estatal, pero especialmente en el sur de la Florida, donde los exiliados cubanos han sido desde hace tiempo leales al Partido Republicano y han afirmado su influencia a lo largo de décadas.

La lista de hispanos republicanos de alto nivel incluye al senador nacional Marco Rubio, los tres miembros del Congreso del sur de la Florida y el líder de la mayoría en la Cámara de Representantes estatal Carlos López Cantera. La segunda vuelta electoral para alcalde del condado Miami-Dale enfrentó entre sí a dos cubanoestadounidenses republicanos.

Mientras tanto, sólo tres demócratas hispanos se desempeñan en la cámara baja estatal y ninguno en el Senado. A medida que el estado empieza el proceso de retrazar los límites políticos para adecuarlos a los cambios de población desde el 2000 — que conducirán probablemente a por lo menos una nueva banca en un distrito fuertemente hispano_, las autoridades del Partido Demócrata han reaccionado lentamente.

Joe García, ex líder de los demócratas de Miami-Dade y ex designado de Obama que se postuló infructuosamente al Congreso el año pasado, dijo que los republicanos han sido más empeñosos en la búsqueda de votantes hispanos.

"El Partido Republicano ve a los hispanos en términos de porcentaje de mercado: ¿Quiénes son? ¿Cómo los atraemos? Los demócratas todavía siguen considerándonos en términos de cuotas", comentó García.

Los hispanos de la Florida, al igual que en toda la nación, dieron un apoyo abrumador a Obama en 2008 gracias a un esfuerzo nacional por movilizar a los votantes. Desde diciembre de ese año, 73.000 se han registrado en el estado como demócratas y otros 76.000 lo hicieron sin declarar ningún partido. Ha habido 31.000 nuevos votantes hispanos republicanos.

El aumento en los votantes demócratas ha provenido en parte de cubanoestadounidenses más jóvenes y progresistas, así como de una ola de puertorriqueños y otros hispanos.

Sin embargo, eso no ayudó a los demócratas en la Florida en las elecciones del año pasado, ya que la concurrencia de sus miembros hispanos bajó estrepitosamente — aun más que entre otros votantes demócratas_, según los líderes del partido.

Fue uno de los motivos por los cuales los demócratas perdieron las elecciones para gobernador y senador nacional, al igual que otros comicios estatales.

José Fernández, líder del grupo hispano demócrata en Orlando, recordó cómo la candidata demócrata a gobernadora, Alex Sink, compró pocos avisos en español y visitó un centro comunitario puertorriqueño sólo semanas antes de la elección, que perdió por escaso margen.

"La gente todavía pensaba que Alex era un hombre", observó. "Nosotros no trabajamos así. Tenemos que ver y oír a la gente".

El desafío para los demócratas en la Florida sobreviene en momentos que el partido espera tener buen resultado a nivel nacional con los hispanos en 2012, en parte debido a los ataques republicanos en la cuestión inmigratoria.

Sin embargo, los hispanos en la Florida son una anomalía. Los cubanos, que componen la mayoría, son autorizados por lo general a quedarse en el país en cuanto tocan territorio estadounidense y los puertorriqueños son de por sí ciudadanos. Entre la creciente población centro y sudamericana, muchos todavía no se han naturalizado.