Un vehículo cargado de explosivos y una bomba consecutiva estallaron el martes fuera de un edificio municipal al norte de Bagdad, matando a 37 personas e hiriendo a 54, informaron la Policía iraquí y un médico.

Fueron los episodios más recientes en una serie de ataques insurgentes mientras el gobierno iraquí y las facciones políticas debaten si pedirán oficialmente a Estados Unidos que deje algunos soldados en el país después del plazo de su retiro, anunciado para fin de año.

Si bien la violencia en Irak está muy por debajo de los niveles durante las intensas luchas sectarias entre chiíes y suníes de 2006 y 2007, los milicianos han vuelto a intensificar sus ataques mortíferos. Eso ha suscitado preocupaciones sobre lo que ocurrirá cuando se retiren los 47.000 soldados restantes.

Los ataques del martes empezaron cuando los insurgentes detonaron un coche bomba en el estacionamiento del concejo local en el pueblo de Taji, dijeron policías. A esa detonación sucedió una bomba al pie del camino que estalló cuando efectivos de seguridad y civiles concurrían a ayudar a las víctimas de la primera explosión, agregaron.

Las ambulancias llegaron al lugar, donde unos 20 automóviles ardían y había cadáveres esparcidos sobre el piso.

"La escena era terrible. Algunos de los heridos corrían en todas direcciones, llorando o gritando para pedir auxilio", dijo un policía que sólo se identificó por su sobrenombre, Abu Haider. Explicó que no estaba autorizado a identificarse.

Un médico en un hospital confirmó la cifra de bajas. Todos los funcionarios hablaron con la condición del anonimato por no estar autorizados a hablar con la prensa.

Taji es una ciudad dominada por los suníes, a 20 kilómetros (12 millas) al norte de Bagdad.

Los ataques anteriores fueron el 23 de junio, cuando estallaron bombas en vecindarios chiíes de Bagdad con un saldo de por lo menos 40 muertos. Dos días antes, dos explosiones frente a un complejo del gobierno al sur de Bagdad dejaron 22 muertos.

Poco antes, funcionarios en Bagdad dijeron que un ataque con un cohete el lunes por la noche a la Zona Verde mató a cuatro personas e hirió a 10.

El ataque con un cohete Katyusha ocurrió mientras los estadounidenses celebraban la fiesta nacional de su país, el 4 de julio, en su embajada, dentro de la Zona Verde. El cohete hizo impacto en un complejo residencial para trabajadores que laboran en un hotel y provocó un incendio.

La amplia Zona Verde aloja la sede del gobierno iraquí y las embajadas de Estados Unidos y Gran Bretaña. Es un blanco favorito para ataques insurgentes con morteros y cohetes.

___

Los periodistas de The Associated Press Hamid Ahmed y Lara Jakes en Bagdad y Sameer N. Yacoub en Amán, Jordania, contribuyeron a este despacho.