Uruguay falló en donde menos se esperaba en su debut ante Perú: su habitualmente sólida zaga dejó escapar a un delantero solo y luego el equipo tuvo que salir a buscar el empate.

El 1-1 fue el resultado final ante Perú y el técnico Oscar Tabárez mostró un inusual costado crítico al calificar el tanto de Paolo Guerrero como "un gol que no podemos recibir".

Sin embargo, el tirón de orejas para los centrales Diego Lugano y Mauricio Victorino fue el único gesto de descontento del entrenador, que se declaró conforme con el resultado y lo achacó principalmente a la falta de rodaje del equipo.

"Ningún amistoso es parecido a un partido de copa", dijo.

La falta de competición oficial, agregó, "se siente, más allá de que tuvimos una mayor cantidad de ocasiones respecto del rival".

Los jugadores que enfrentaron a Perú trabajaron en el gimnasio y en bicicletas fijas la tarde del martes, mientras que los suplentes hicieron ejercicios un poco más exigentes en la cancha del Club de Empleados del Banco de Mendoza, en las afueras de esta capital.

Tabárez había prometido que rodearía a sus tres delanteros con una estructura de respaldo. La clave en ese plan era Nicolás Lodeiro, que tenía que cubrir una asignación defensiva al mismo tiempo en que debía presentarse como receptor y distribuidor de pelotas en tres cuartos de cancha.

El volante del Ajax, de 22 años, se vio bastante perdido en el primer tiempo. Era un gran candidato a salir en el descanso, hasta que en el último minuto de esa etapa le metió un impecable pase de gol a Luis Suárez tras recibir del lateral Martín Cáceres y aguantar la marca de un defensor.

"Como nos pasó en el Mundial, que el primer partido no fue bueno, creo que siempre el organismo del futbolista va a recoger una experiencia", dijo Tabárez.

En el próximo partido, Uruguay enfrenta a Chile el viernes en Mendoza, en un cruce que se preveía antes del torneo como el definidor del primero del Grupo C. Ahora, la "Celeste" se siente obligada a ganar para mantener buenas posibilidades de clasificar.

Tabárez contó que ya comenzó a mirar la victoria del Chile de Claudio Borghi 2-1 sobre México para estudiar al próximo rival.

"Por lo que vi, vienen jugando con un esquema posicional que es característico de este entrenador", comentó la tarde del martes. "La estructura básica no trae demasiadas sorpresas, más allá de que hay un jugador que terminó sentido, Matías Fernández, que no se sabe si va a jugar".

Fernández se someterá a estudios en una clínica mendocina el miércoles, informó la delegación chilena.

"Es un equipo que tiene muy buenos jugadores, muy buen trato de pelota y tiene gente desequilibrante arriba", dijo Tabárez. "Vamos a tratar de limitarlos y también de crearle problemas".

Pero la prioridad del "Maestro" al parecer pasará por atar los cabos sueltos que mostró su plantel en el debut. Se mostró satisfecho por la manera en que Uruguay buscó el gol luego de quedar en desventaja, sin desesperarse.

"No perdimos la calma frente a un rival que defendió mucho y bien", afirmó.

El entrenador justificó en el talento de Diego Forlán el gol que se perdió en el segundo tiempo de frente al arco: "El único lugar donde la pelota podía entrar es donde la apuntó Forlán. Quizá lo erra porque sabe de esto. Erró como los que saben, tratando de hacer algo y de pensar".

Tabárez también enfatizó la necesidad de que su equipo insista en hilvanar sus ataques con la pelota al suelo, ya que muchas veces se conformó con "pelotazos demasiado largos, divididos".

Claro que, en su típica oratoria precisa y formal, explicó que los problemas de juego mostrados no le quitan el sueño.

"No me da lugar para ningún tipo de drama, de inestabilidad emocional", dijo.