Unas 4.000 personas desafiaron el intenso frío nocturno y se congregaron en una céntrica plaza para celebrar la victoria 2-1 de Chile sobre México en la Copa América, pero las celebraciones concluyeron en disturbios frenados con chorros de agua de la policía.

A los pocos minutos del término del encuentro disputado en San Juan, Argentina, centenares de personas empezaron a congregarse en la Plaza Italia, un lugar tradicional en que los chilenos se reúnen para festejar o lamentar los resultados deportivos chilenos.

Todo era alegría, pero la orden policial de que debían retirarse a la medianoche irritó a pequeños grupos que expresaron su enojo lanzando botellas de licor a las fuerzas antimotines, aunque la gran mayoría inició la retirada.

"Carabineros (la policía uniformada) tuvo que actuar como estipula el protocolo correspondiente", dijo el martes el comandante policial Eduardo Ramos.

Se reportaron tres detenidos y no habría habido heridos.

La policía anticipó que dispondrán de más efectivos para el viernes, cuando Chile enfrenta a Uruguay.