Veinte personas han sido detenidas en España por su supuesta implicación en un fraude a inmigrantes, a los que se vendían falsos contratos de trabajo y documentos para regularizar su situación, informó hoy el Ministerio del Interior.

Los inmigrantes pagaban entre 500 y 4.000 euros para obtener los documentos necesarios para su regularización en España, según un comunicado del ministerio.

Los responsables del fraude también ofrecían a ciudadanos españoles documentos necesarios para acceder a prestaciones por desempleo y distintas subvenciones gubernamentales.

El grupo criminal estuvo dirigido por un empresario de la ciudad española de Toledo (centro), su pareja sentimental y su hija, ambas al frente de la oficina desde la que se centralizaban las operaciones.

La organización disponía de intermediarios de nacionalidad marroquí, venezolana, guineana, nigeriana y colombiana, que cobraban comisiones por captar a personas de su misma nacionalidad.