Cinco indigentes han muerto en la calle por hipotermia en una ola de frío mientras se discute sobre un proyecto de ley para llevar por la fuerza a albergues a los indigentes que se nieguen a acudir a refugios para marginados.

El gobierno dispuso que médicos y siquiatras se unan a equipos del ministerio de Desarrollo Social para intentar convencer a los indigentes que acudan a albergues, informó la titular del portafolio, Ana M. Vignoli, al finalizar una reunión del consejo de ministros.

Estimó que hay 600 personas viviendo a la intemperie y que otras 800 pernoctan en los locales habilitados.

Un indigente fue encontrado muerto el domingo, que se sumó a otros cuatro que han fallecido cuando dormían en las calles apenas tapados por cartones, de acuerdo con informes de prensa.

Una oleada de frío se desató desde mediados de la semana pasada con temperaturas de hasta siete grados bajo cero.

La senadora socialista Mónica Xavier presentó un proyecto de ley que plantea que aunque los marginados no lo quieran, sean llevados por la fuerza a refugios y dijo que muchos de ellos padecen desequilibrios psiquiátricos. El proyecto no entra aún a debate oficial.

El senador Alfredo Solari, del partido Colorado, opositor, en réplica a Xavier adujo que "si la mayoría de los que están en la calle son enfermos mentales, como dice el ministerio de Desarrollo Social, ya hay una ley que autoriza al estado a su internación obligatoria".

El director de Integración Social del Ministerio de Desarrollo Social, Sebastián Pereyra, dijo a la página oficial de la presidencia que "es imposible recibir a personas" con adicciones o patologías psiquiátricas.

Por su lado, las autoridades de la intendencia municipal de Montevideo, recomendaron a la población a no dar limosnas a esta gente, como ropas de abrigo o alimentos por considerar que induce a los indigentes a mantenerse en esa situación.

El senador Enrique Rubio, del Frente Amplio, la coalición oficialista, refutó a las autoridades de la intendencia, y exhortó a redoblar los esfuerzos "porque no se puede en base a problemas o dificultades prácticas o jurídicas que quede un tendal de muertos. Ya llevamos cinco, es muy grave".

La diputada Ana Lía Piñeyrúa, del partido Nacional, opositor, consideró "un verdadero disparate" las exhortaciones del ministerio de Desarrollo Social a no ayudar y dijo que "esto pone de manifiesto la incapacidad del gobierno de instrumentar políticas sociales adecuadas".